Entender la interrelación y problemática entre desarrollo y medio ambiente implica entender el concepto de desarrollo sostenible, concepto reciente que surge como una necesidad de enmarcar una nueva forma de entender el desarrollo económico y la necesidad de conservar lo natural.
Ya en 1987, en el documento “Nuestro futuro Común” de la Comisión Brundtland, se establecía la definición de desarrollo sostenible como el “que satisface las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad para que las futuras generaciones puedan satisfacer sus propias necesidades”; siendo una definición que gira en torno a la sustentabilidad del crecimiento económico. Desde entonces, este concepto se ha venido cuestionando y complementando.
En la actualidad, la idea que predominante en el mundo es que los problemas del medio ambiente son problemas ligados al desarrollo y que la meta en común debe ser la de conciliar el crecimiento económico para la población en general, buscando el uso de recursos renovable, proceso que implica cambios políticos y económicos, y el manejo consciente de los recursos naturales y energéticos.
Con base en lo anterior, FUNDESA reconoce la importancia del tema ambiental como eje clave para la reducción de la pobreza en el país. Por dicha razón, manifiesta su interés en el seguimiento de aquellas variables internacionales que impactan directamente en el desarrollo del medio ambiente, identificando a la vez, posibles estrategias para mejorar las condiciones del país.
La presente edición del Boletín de Desarrollo tiene como objetivo describir a detalle la evaluación obtenida por Guatemala en la versión más reciente de los Indicadores Ambientales presentados por Naciones Unidas, mostrando cómo nos ubicamos en relación con el desempeño de otros países a nivel global.
SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL EN GUATEMALA
El desarrollo sostenible busca armonizar el desarrollo económico con el uso racional de los recursos y la protección del medio ambiente. Reconoce que el crecimiento económico ha contribuido a mejorar el bienestar de la sociedad, pero que el siguiente nivel será generar economías ambientalmente sostenibles.
En ese sentido, debiéramos ser capaces de alcanzar acuerdos en la sociedad que favorezcan el desarrollo a través de los recursos disponibles, garantizando su uso racional y conservación. Sin embargo, la evidencia
muestra que Guatemala no está haciendo esfuerzos suficientes para preservar efectivamente el patrimonio con el que cuenta.
Publicado por: Oscar Estrada
Fuente: fundesa.org.gt