Por: Edgar Alberto Quiñónez
El agua que bebemos, el aire que respiramos y el alimento que comemos cada día, vitales para nuestra existencia, provienen de los recursos naturales, los cuales son protegidos por personas muy especiales: los guardarrecursos.
“Ellos son guatemaltecos entregados a su labor diaria de velar por las áreas protegidas y la diversidad del país y su compromiso como educadores ambientales es de gran importancia para incidir en las acciones de la población, presentes y futuras”, manifestó Mariela López Díaz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap).

Los guardarrecursos son el equipo de campo designado para trabajar en las áreas protegidas. Realizan funciones de inspección, monitoreo, conservación, control de la flora y fauna silvestre, y velan por el resguardo de estas.
Debido a su labor especializada son los responsables de llevar a cabo actividades que aseguren que el área protegida tenga un mantenimiento adecuado; cumplen y hacen cumplir los dispositivos legales vigentes y las políticas institucionales.
Los 14 millones de personas que habitamos el país dependemos “de una u otra forma de los servicios ambientales que brindan las áreas protegidas y la diversidad biológica del país localizada en estas zonas de conservación.
Servicios como: producción de agua y de oxigeno, captación de carbono, regularización del clima, estabilidad del suelo, plantas medicinales y comestibles, abastecimiento de madera y leña, alimentos y más, todo está ligado a la conservación de los bosques”, expuso Rafael Avea, director de recursos humanos del Conap.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: dca.gob.gt