BERLIN, Alemania, 9 jul (Xinhua) -- Italia se proclamó campeón del mundo por cuarta ocasión en su historia, al derrotar a Francia por 6-4 en serie de penalties, después de que los 90 minutos y el tiempo extra terminó con un empate de 1-1, en el Estadio Olímpico de Berlín, ante más de 75.000 espectadores, en su mayoría franceses y alemanes que presionaron constantemente al conjunto azzurra.
Es la tercera vez, en los 18 Campeonatos del Mundo, que Italia ha tenido que irse a tiempo extra para definir un resultado. En 1934 ante Checoslovaquia, al que se impuso con marcador de 2-1. En 1994, en Estados Unidos, Italia disputó la final frente a Brasil y terminaron empatados sin goles en 120 minutos, por lo que hubo necesidad de definir al campeón en serie de penalties, en donde Brasil tuvo mayor fortuna.
Hoy, Italia tuvo que llegar nuevamente a los tiempos extras y al cobro de los penalties, después de una lucha muy cerrada en el tiempo reglamentario, en el que Francia se puso en ventaja a través de un penalty cuando sólo habían transcurrido 7 minutos.
Sin embargo, la escuadra Azzurri se sobrepuso para lograr el empate, pero no le acanzó para definir el título en los minutos restantes, pues a partir del segundo tiempo el juego fue ampliamente dominado por los franceses.
El juego en sí, tuvo la emoción de una final, pero más que nada por el ambiente que se vivió en las tribunas, la pasión de los italianos y el apoyo de los franceses, apoyados por los alemanes que estaban en el legendario e historico estadio berlinés.
Un capitulo triste y lamentable de esta final fue la expulsión de Zinedine Zidane, sin duda alguna el jugador más importante de todo este Campeonato del Mundo. Sin embargo, su grandeza no le fue suficiente para reprimir la agresión y golpeó con la cabeza a Materazzi en el segundo tiempo extra (minuto 109), dejando a Francia con 10 hombres.
El diseño defensivo de los técnicos que ha predominado en esta Copa del Mundo fue el patrón de esta final, demasiada labor defensiva y pocos argumentos y recursos para ir al frente, por lo que las acciones se desarrollaron principalmente en media cancha.
Italia logró el empate al minuto 19, también en una jugada a balón parado. Pirlo cobró un tiro de esquina por el lado derecho, templó su servicio al lado contrario donde Materazzi superó a Vieira para rematar con la cabeza y vencer a Barthez.
Después el partido fue de dominio alterno e Italia lo hizo en los minutos restantes de este primer tiempo, en el que todavía generó una oportundad clara para anotar, en el minuto 36 y en un corner que, nuevamente, cobró Pirlo por el lado derecho, Luca Tony remató con la cabeza, al travesaño salvandose Francia.
Para el segundo tiempo Francia tomó la iniciativa al minuto de reiniciarse el juego, a los 46, Henry entró por el lado derecho, eludió a tres rivales y disparó para que Buffón rechazara la pelota hacia tiro de esquina.
Francia siguió insistiendo y Malouda, al minuto 54, desbordó por el lado izquierdo, entró al área, trazó un servicio lateral y nadie llegó para empujar el balón. A los 63 Henry disparó con potencia y Buffón rechazó la pelota nuevamente.
Italia hizo dos cambios y mejoró su funcionamiento para que a los 77 minutos Pirlo intentara un disparo directo al marco, en el cobro de una falta, pero el balón salió ligeramente desviado del poste izquierdo.
El acecho de los franceses se hizo mas fuerte aun al final del segundo tiempo, recuperando balones desde la salida de los italianos sin permitirles salir de su campo y presionando en todo momento, pero sin suerte para definir en el tiempo reglametario.
Los tiempos extra le siguieron y Francia pudo haber terminado el encuentro. En el minuto 100 Ribery entró al área y ante Buffón remató por abajo, pero el balon pasó a solo centimetros del poste derecho. Luego, a los 104, Zidane hizo la última jugada vistosa de su carrera futbolística, de la que se despidió esta noche triste de Berlín. Zidane trazó un servicio a la derecha para Sagnol, éste controló el balón y esperó la incorporación del mismo Zidane, templó su servicio al área y Zidane remató con la cabeza para que el portero Buffón, en una buena atajada, enviara el balón por arriba del marco.
Para el segundo tiempo extra, en el minuto 109 Zidane manchó su actuación y su despedida al agredir con la cabeza a Materazzi, luego que este claramente lo provocara de forma verbal. El árbitro no lo vió, pero Buffon le exigió que consultara a su auxiliar Medina Cantalejo y, este le informó de la acción aparentemente con la ayuda del video.
Sin el el mariscal de la media cancha, Francia enfrentó la serie de penalties. Fue Pirlo, de Italia, el encargado de abrir la tanda con un disparo a la derecha y poner el marcador 2-1. Wiltord empató 2-2 para Francia.
Materazzi dio nuevamente ventaja a Italia de 3-2 y Trezeguet llegó al manchón de penalty, cobró por alto y la pelota se estrelló en el travesaño, escribiendo prácticamente la historia de esta final y logrando la cuarta estrella para Italia.
Después De Rossi, Del Piero y Grosso sentenciaron la derrota, no obstante que los franceses Abidal y Sagnol lograron vencer a Buffon.
Alineaciones:
Italia:Gianluigi Buffon; Fabio Grosso, Fabio Cannavaro, Marco Meterazzi y Gianluca Zambrotta; Genaro Gattuso, Simone Perrota (De Rossi, 61'), Mauro Camoranesi (Del Piero, 86'), Andre Pirlo y Francesco Totti (Iaquinta, 61'); Tony Luca.
Francia:Fabien Berthez; Willy Sagnol, William Gallas, Lilian Thuram y Eric Abidal; Patrick Vieira (Diarra, 56'), Claude Makelele, Florent Malouda, Frank Ribery (Trezeguet, 100') y Zinedine Zidane; Therry Henry (Wiltord, 101').
Arbitro: Horacio Elizondo, de Argentina, ayudado en las bandas por Dario García y Rodolfo Otero, también de Argentina. Mostró 3 tarjetas amarillas y una roja, ésta para Zidane, con lo que lo despidió prácticamente del fútbol.