09 Oct, 2008 - 14:59:50
Ante una situación de peligro es indispensable mantener la calma y actuar con prudencia durante los primeros segundos
Ningún conductor, por experimentado que sea, está libre de verse envuelto en una situación de emergencia o peligro al volante. Los primeros segundos son decisivos porque las situaciones de emergencia exigen, por regla general, una acción rápida. Ante el riesgo de sufrir graves accidentes por el cruce de un animal en la calzada, rotura del parabrisas o problemas con los frenos en carretera, es importante memorizar cuándo y cómo actuar en cada caso.
Obstáculos en la calzada
Pise el freno al máximo evitando bloquear las ruedas. Si su auto dispone de ABS hágalo a fondo. Si no tiene ABS, cuando tenga el obstáculo cerca levante ligeramente el pie del freno y maniobre para esquivarlo. Apoye el peso del cuerpo sobre los pies y realice un giro de volante que no exceda de media vuelta. Durante toda la maniobra evite mantener la vista puesta sobre el obstáculo, céntrese en la dirección que pretende seguir. Una vez sorteado el obstáculo, devuelva el volante a su posición original con un movimiento corto y rápido para recuperar la estabilidad de su vehículo.
Si el obstáculo es un animal, haga sonar el claxon al tiempo que disminuye la velocidad.
Si es de noche, cambie las luces de largas a cortas, para evitar que al ser deslumbrado el animal permanezca inmóvil.
Si se trata de un animal pequeño y la velocidad de su vehículo es alta y no le es posible evitar el atropello sin frenar bruscamente ni hacer virajes peligrosos, sujete firmemente el volante y continúe recto.
Si el animal es grande -un jabalí o una vaca-, intente esquivarlo o, al menos, intente evitar un golpe frontal y su penetración por el parabrisas. Si el terreno lo permite y sólo puede esquivarlo por la derecha, aligere la presión del freno.
Dirección rota
Aunque es difícil que esto ocurra, si se produce la rotura y el vehículo sigue su trayecto por la carretera, frene suave y progresivamente. Actúe de igual manera si el auto desvía su ruta hacia una cuneta poco profunda.
Si el vehículo se dirige hacia el carril contrario y no lo puede detener, pise el embrague y tire con fuerza del freno de mano. Mientras, provoque un balanceo con su cuerpo para que el auto derrape hacia donde más le convenga, y así conseguir un cambio de trayectoria. Ayúdese acelerando con una marcha corta.
Los frenos no funcionan
Accione intermitentemente el pedal del freno. Hágalo rápida y frecuentemente. Con el freno de mano actúe de manera progresiva y rápida, pero no de forma violenta. Cambie a una velocidad menor para aprovechar la acción de frenado del motor.
Si no tiene otra opción, desvíe con el auto fuera de la carretera, hacia el lugar que le parezca más adecuado. Es preferible que dañe el auto que dejarlo rodar sin frenos, exponiéndose a un grave accidente.
Cristales rotos
Si se produce una rotura de cristales, sobre todo del vidrio delantero (windshield), debe conservar la calma, al tiempo que busca una zona del cristal donde vea mejor. Dirija el vehículo y deténgalo en un lugar seguro.
Si la visibilidad es nula, golpee el cristal con fuerza para abrir un hueco. Si en el vidrio quedan restos de cristales, modere la velocidad, pues la presión del viento podría hacer que cedieran y le ocasionaran heridas.
Incendio
Si observa que huele a quemado, sale humo o llamas, detenga el auto, haga que se bajen sus acompañantes, desconecte el motor y desbloquee la apertura del capó. Si se ha producido un incendio y está próximo al depósito de gasolina, aléjese rápidamente del auto.
Si el fuego acaba de producirse y es pequeño use un extintor. Agítelo, desprenda el precinto, y dirija el chorro por debajo del "morro" del auto, en dirección al motor. A continuación, abra unos centímetros el capó (no lo abra completamente porque puede avivar el fuego) y lance un chorro hacia el interior.
Si no dispone de extintor y el fuego no es muy intenso utilice tierra o mantas. Ante un auto en llamas y con ocupantes en su interior, rompa los cristales de las ventanillas (los vidrios delantero y trasero son más resistentes) con un objeto contundente.
Cae un peatón bajo las ruedas
Ante un inminente atropello, frene al máximo. Si no ha podido detener el auto a tiempo, levante el pie del freno cuando el peatón se encuentre bajo las ruedas.
El auto se para en un paso de trenes
Si las barreras están levantadas, meta la segunda velocidad, suelte el embrague y accione de forma continuada el motor de arranque. Si no consigue salir, pida ayuda para empujar el vehículo fuera de las vías.
Con las barreras ya bajadas no lo dude, abandone el vehículo rápidamente y corra a un lugar seguro.
El auto cae al agua
Mientras flota, quítese el cinturón y trate de salir por una puerta o ventana.
Si no lo consigue y el auto se sumerge, respire de la bolsa de aire que se forma en la parte más alta de éste, hasta que el agua invada todo el habitáculo, se iguale la presión y pueda abrir la puerta para salir a la superficie.
Fuente: consumer.es
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