Dice que no es la culpa del indio sino el que lo hace compadre y Julio Cesar Chávez Junior en realidad no tiene la culpa de que lo hayan llevado con prudencia desde el inicio de su carrera para completar impresionantes números de 44 ganadas, 31 por la vía del cloroformo.
Sin derrota pero con un empate ante Carlos Molina con el cual tuvo una revancha y es cuando empezaron los rumores de que era sobreprotegido porque siendo hijo del gran Julio Cesar Chávez y de imagen de niño bueno fácil pudieron usar su imagen poniéndole rivales que nadie conocía.
Como el tal Matt Vanda que ya al menos su nombre esta en el mapa familiar al oído de los fanáticos de boxeo. En sus victorias constan contrincantes con un record decente, otros que le dieron lata se hicieron conocidos, pero aun la gente sigue esperanzada en que Junior se gane a pulso ese lugar que tienen los que conocen de este duro deporte.
Si, ya tiene un trono de campeón mediano CMB pero de plano todavía no convence. Hizo un cambio en su esquina y creemos que fue una decisión sabia al contratar a Fredie Roach y su equipo porque en su esquina tenia a sus tíos y lo les hacia tanto caso.
Con los conocimientos de Roach ganó un importe combate ante John Duddy en San Antonio pero sus peleas ante Billy Lyell y contra Sebastian Zbik al cual obtuvo el campeonato de las 160 en una dudosa cuenta de asaltos que huelen a favoritismo. Pero no le vamos a quitar ningún crédito en su ultima pelea ante Peter Manfredo al cual si domino de ton a son y les guste o no la intervención del referí, Julito hizo su trabajo.
Se suponía que seguía en la lista Sergio Martínez pero quien sabe con que intención se le quito del camino al argentino y se le montó una defensa de título en San Antonio para el próximo 4 de febrero ante Marco Antonio Rubio y si no hay mano pachona quien sabe como le vaya a Julito con el estilo robótico del llamado Veneno, que no se anda por las ramas y llegara con la confidencia de ganar sus últimos 10 combates siendo su ultima derrota ante Kelly Pavlic hace 5 años.
Rubio tiene palmares de 53 victorias, 46 de ellas por la vía rápida, 5 derrota y 1 empate. De ganar Junior ya no tendrá el pendiente de enfrentar a Maravilla porque no quiso esperar el resultado de esta pelea al sentirse ofendido por el CMB que lo sustituyo.
Pero dejándonos de maldiciones y bendiciones, esta pelea puede ser tanto el principio de una carrera de orgullo para Julio César Chávez Junior como su final como campeón y en su defecto, su retiro eminente, así que mas le vale que vaya con toda la artillería lista para dar una guerra sin tregua y entonces si que venga Martínez, Cotto, Margarito o cualquiera de nombre en su categoría pero ya sin palancas políticas que eligen su destino.

Publicado por: Axel Natareno
Fuente: www.boxeando.com