Formas rectas
Combinadas con el rojo puro de los muebles, transforman un rincón en un ambiente casi mágico, como la mesa. Reforzar este efecto, dándole intensidad y viveza, pasa por elegir accesorios y complementos con formas redondeadas y colores cálidos y relajantes. El cuenco bajo, la botella de rayas verticales y el vaso acampanado.
Color a dúo
Coordinar blanco y rojo a partes iguales es un acierto, siempre que se busque un ambiente informal, moderno y atractivo, además de evitar que el rojo sea muy dominante. En este caso, lo consiguen el blanco de las paredes y la ligereza de la estantería de acero.
Texturas
Terciopelo, ante, lana... Tejidos de suave tacto con la cualidad de realzar o disimular la fuerza pasional del rojo: el terciopelo lo potencia, mientras que el ante lo mitiga. Gracias a su belleza y delicadeza, su sola presencia aporta un aire glamouroso a cualquier ambiente. Sobre la alfombra, cojines que hacen las veces de puf.
Líneas calientes
Trazos finos y depurados para un espacio ultramoderno. La madera exótica de la mesa y la alfombra de pelo largo borran la posible frialdad que pueda transmitir el concepto en sí, invitando a su uso. La luz indirecta y el biombo japonés son el complemento perfecto. Butaca de acero y mesa-bandeja.
Fuente: Eres Linda.com, mujer.com