Líneas rectas, ondulantes, gruesas y rotundas, delgadas y sinuosas, casi invisibles, extensas e infinitas,.... Todas ellas pueden instalarse en tu hogar y llenar de color y fantasía cada rincón.
Las rayas, aunque son todo un clásico cuando hablamos de decoración, adoptan las más inverosímiles formas para sorprenderte y obsequiarte con sus mejores galas. Combínalas entre sí y consigue tu propio estilo. El resultado será magnífico.
Miles y miles de posibilidades están ahí, al alcance de tu mano. Solo tienes que sumergirte en ellas y mantener los ojos bien abiertos,.... ¡te maravillarás!
Todos los efectos
Las rayas se unen, se separan, se entrelazan,... creando una serie de efectos ópticos que pueden llegar a convertir tu sala de estar en un inmenso navío surcando los mares y balanceándose juguetón sobre sus olas, o tu dormitorio en un aposento real de la época victoriana.
Las telas y los muebles decorados con rayas se ponen de acuerdo para inundar de fantasía y buen gusto cualquier ambiente.
Fuente: Nosotras, mujer.com