El hallazgo brinda información acerca de cómo puede ser el bipedismo en la fase inicial de los homínidos.
El homínido que fue descubierto en Etiopía y que es llamado Ardi es un millón de años anterior al más antiguo que se conozca hasta ahora. La investigación de su esqueleto ha llevado a la ciencia hacia nuevos e impresionantes hallazgos acerca de la evolución del hombre.
De acuerdo con lo publicado en la revista Science en una serie de 11 estudios, se trata de uno de los primeros antepasados comunes del hombre y los chimpancés, denominados por la ciencia como el Ardipithecus ramidus, una especie que vivió hace 4.4 millones de años.
Dicho ser vivió un millón de años antes que Lucy, el Australopithecus afarensis, del que existe un esqueleto femenino parcial y que era considerado el homínido más antiguo. El rescate de los restos de Ardi se realizó entre los años 1992 y 1994, junto con decenas de otros fósiles pertenecientes a la misma especie.
Los informes de la revista científica describen el ambiente en que vivió el mamífero, así como sus partes anatómicas específicas y analizan las implicaciones que tiene su descubrimiento para lo que se sabe de la evolución humana.
De acuerdo con los científicos, se considera que en realidad el más antiguo antepasado común de los seres humanos y los chimpancés vivió hace más de seis millones de años y, aunque no es el último, sí comparte muchas características con ambos primates.
Carles Lalueza, investigador paleontólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), asegura que, desde el punto de vista interpretativo, lo más interesante del hallazgo es que proporciona información acerca de cómo pudo ser el bipedismo en la fase inicial de los homínidos.
Además, el especialista aprovechó para destacar que el descubrimiento demuestra que el antepasado común no tiene que parecerse al chimpancé. Además resaltó que hay cosas que Ardi carece como simio, es decir, que no tiene dimorfismo sexual en los caninos que otros homínidos antiguos sí tienen.
Según asegura el experto, la forma del esqueleto es muy diferente, pero sorprende porque conserva la estructura arbórea, por ejemplo, brazos y dedos de las manos muy largos. Eso indica que parte de su vida transcurrió en los árboles.
Nuevos datos
Hasta hace poco, los científicos suponían que chimpancés, gorilas y otros monos africanos modernos conservaban muchas de las características del último antepasado que compartían con los seres humanos. Y se pensaba que ese último antepasado era más chimpancé que ser humano, que estaba adaptado para vivir en la copa de los árboles y que caminaba sobre los nudillos de sus manos en el momento que se encontraban en tierra firme.
No obstante, el análisis de los restos del Ardipithecus ramidus pone dicha suposición en tela de juicio.
Según dice la revista Science, los homínidos al parecer vivían en un ambiente boscoso y trepaban los árboles con sus cuatro extremidades, como lo hacían otros primates hace 24 millones de años, cuando los territorios de África, Eurasia y Arabia estaban unidos.
En la fotografía aparecen figuras de la mano de un Ardipithecus ramidus.
Punto de vista
“Hasta ahora había gente que se imaginaba el antepasado común entre homínidos y chimpancés como un chimpancé, pero si la interpretación de Ardi es cierta o representativa, no tiene por qué ser asi, aseguró Carles Lalueza, investigador paleontólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Por consiguiente, el antecesor común puede ser un homínido con rasgos que no están en el chimpancé actual. Por ejemplo, el chimpancé se desplaza y apoya los nudillos de sus manos en el suelo y esto, posiblemente, es una adaptación muy reciente y exclusiva de dicho simio, enfatizó el experto.
Lo novedoso
Ardi conserva el dedo gordo del pie totalmente divergente. Los humanos lo tenemos en línea con los otros dedos. En cambio, los grandes simios como chimpancés y gorilas lo tienen divergente, de manera que pueden utilizar el pie como una mano. Nosotros casi no lo podemos mover porque los dedos de los pies tienen que alinearse para el bipedismo.
Fuente: dca.gob.gt