Paleontólogos estadounidenses estudian los restos fósiles de un cráneo humano de unos 126 mil años, cuyos rasgos indican que este individuo fue agredido de manera brutal quizás por uno de sus homólogos.

Un agujero de unos 14 centímetros en esa región demostró que la causa de su muerte no fue accidental, sino por un fuerte golpe con un objeto pesado, explican los autores en la revista Proceedings of National Academy of Science.
Identificar una lesión traumática es de gran interés para conocer el comportamiento humano en aquellos tiempos y, además, aporta datos sobre la capacidad que tenían de sobrevivir con una grave herida en la cabeza, destacan.
Los especialistas de la Universidad surafricana del Witwatersrand utilizaron técnicas de estereomicroscopía y un escáner topográfico de alta resolución para analizar la estructura interna del hueso.
El golpe en la parte derecha frontal se debía a un impacto localizado, suficientemente fuerte como para producir un agujero, señalan.
Para Lynne Schepartz, autora principal del estudio, la investigación es un pequeño ejemplo de cómo los humanos de la Edad de Hielo eran violentos entre ellos. Este es el ejemplo más antiguo de agresión documentada en nuestra especie, dijo.
Estudios previos encontraron heridas en restos de neandertales y otros homínidos, pero los científicos no tenían seguridad si fueron accidentes de de caza o agresiones.
Publicado por: Oscar Estrada
Fuente: prensa-latina