Por: Edgar Alberto Quiñónez
La visita oficial que mañana inicia el presidente Álvaro Colom a Japón para reunirse con el emperador Akihito y el primer ministro Naoto Kan, con el propósito de fortalecer los lazos de amistad y cooperación, es ideal para reflexionar acerca de la presencia de ciudadanos del país del sol naciente en Guatemala.
Desde 1995 hasta el 2000 Japón, ocupó el primer lugar como el país que más cooperó con Guatemala.

Kohei Yasu (1847-1917) fue el primer japonés que migró a Guatemala. Después de servir de intérprete de la misión mexicana se trasladó a México junto con el director Francisco Díaz Covarrubias para estudiar astrología, pero cuando Díaz fue nombrado ministro mexicano en Guatemala, en 1877, Yasu también vino al país.
Según cuenta la Embajada de Japón en Guatemala, el ciudadano asiático estudió las técnicas de fotografía y abrió un estudio en la capital.Se bautizó en la religión católica con el nombre cristiano de Juan José de Jesús Yasu.
En 1895 se trasladó a Antigua Guatemala, donde trabajó hasta su fallecimiento. Hay unas 900 fotos captadas por él en el Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica (Cirma).
La misión relata que, en 1887, 144 japoneses oriundos de las prefecturas de Yamaguchi, Hiroshima, Kumamoto, Fukuoka y Wakayama, después de trabajar en Hawái.
Migraron a Guatemala “con el fin de trabajar en el campo del azúcar”. Ellos llegaron a los puertos de Champerico y San José y laboraron en Retalhuleu y Escuintla.
Pero los empleadores de esa época no cumplieron el contrato laboral con los asiáticos, quienes fueron forzados a trabajar en malas condiciones, por lo que Sutemi Chinda.
Cónsul general de San Francisco, fue enviado por la Cancillería japonesa para terminar los contratos de sus compatriotas. De los liberados, algunos siguieron en Guatemala. A la fecha, sus descendientes viven en Guatemala y Escuintla.
Visita imperial
En septiembre de 1997, los príncipes Hitachi hicieron una visita oficial a Guatemala, la primera que realizaron miembros de la familia imperial.
Ellos transmitieron el mensaje de felicitación por los Acuerdos de Paz que se alcanzaron en el país. Al año siguiente, la princesa Hitachi escribió una poesía titulada: Templada mano del presidente Arzú, quien vino a pie en el largo camino hasta la paz.
En común
Enrique Gómez Carrillo, cronista guatemalteco, visitó Japón en 1905 y escribió las obras: Japón galante y Espíritu de Japón, entre otras. Él se refirió a la filosofía del animismo, así como al politeísmo del sintoísmo japonés.
A diferencia del punto de vista del monoteísmo europeo hay algo en común entre el sintoísmo y el concepto universal de la religión maya que considera que los hombres son parte de la naturaleza y el universo.
El sintoísmo ama y adora a los ancestros y a la naturaleza, y el concepto universal maya cree que los hombres reciben la revida desde la tierra y después de la muerte siguen vivos en las estrellas, plantas, árboles, ríos y montañas.
En la historia
•El 20 de febrero de 1935, Guatemala y Japón establecieron relaciones diplomáticas.
•En la década de los años 1970, Japón comenzó su cooperación técnica y financiera no reembolsable y reembolsable.
•En septiembre de 1987, Tadashi Kuranari, canciller japonés, visitó Guatemala y firmó con Alfonso Cabrera, su similar de Guatemala, el convenio de envío de jóvenes voluntarios del Japón en el extranjero (JOCV).
•En noviembre de 1990, Ariel Rivera, canciller guatemalteco, visitó Japón para la ceremonia de entronización de su majestad, el emperador Akihito.
•En agosto del 2005, Óscar Berger, presidente de Guatemala, visitó Japón para asistir a la Conferencia Cumbre de Japón y los países centroamericanos.
•En enero del 2008, Japón envió al diputado Taimei Yamaguchi como embajador extraordinario en misión especial para la toma de posesión del presidente Álvaro Colom.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: dca.gob.gt