Durante 24 meses asistió en actividades protocolarias en la Embajada de Ecuador en Guatemala y lleva seis años en la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt) realizando dicha labor.
En un mundo donde todos los días tenemos que mantener un vínculo con los demás, es necesario que tomemos en cuenta algunas consideraciones que nos permitirán una mejor coexistencia con nuestros semejantes.
Guatemala tiene una gran riqueza en costumbres y modales, algunos se han ido perdiendo con el paso de los años, pero nuestro deber es aplicarlos en todo momento.
Por eso, Eimy Ramírez nos señala algunos aspectos que debemos implementar siempre en nuestro diario vivir.
¿Qué debemos hacer?
Tomar en cuenta cada regla de etiqueta, para lograr el buen trato con las personas, así como el desempeño de nuestras funciones en el trabajo, en la vida social y familiar.
Son los detalles los que cuentan, y estos son importantes para hacer bien nuestro trabajo en la institución que representamos.
¿En qué consiste la etiqueta?
Es el conjunto de reglas y costumbres que nos permiten de-
senvolvernos de manera adecuada en los diferentes ambientes y lugares en donde estamos.
¿Y el protocolo?
Viene del griego protocollum que significa orden, es además una regla ceremonial diplomática o palatina establecida por decreto o por hábito e incluye aspectos de vital importancia para desarrollarnos en el medio social en el cual vivimos.
¿Cuál es la diferencia entre ambas?
El protocolo es una regla ceremonial, y la etiqueta es el estilo con que se implementa la primera.
¿Qué otra herramienta puede ayudarnos a desenvolvernos?
La diplomacia, que se define como el uso de la inteligencia y el tacto en las relaciones entre las personas y las naciones. Es el arte de la cortesía.
¿Qué aconseja a los lectores?
Que siempre debemos analizar la conveniencia de moldear nuestra personalidad y ser agradables ante nosotros mismos, y hacia las personas con quienes nos relacionamos.
¿Qué aspectos destaca quien utiliza la etiqueta y el protocolo?
El emplear un tono de voz bajo y bien modulado, saber escuchar, siempre mirar a los ojos a nuestro interlocutor, no excedernos en hablar de manera excesiva de nuestros propios intereses, evitar las bromas pesadas y las quejas continuas de nuestro trabajo y vida personal.
¿Se puede cambiar de personalidad?
Si bien es cierto que cada individuo nace con un carisma, también quienes no lo poseen pueden pulir su forma de tratar a las personas, así como su comportamiento.
¿Qué debemos considerar?
Que si usamos palabras vulgares o rebuscadas, o si hacemos gestos exagerados, daremos la impresión de ser una persona con señales de inseguridad personal.
¿Cómo podemos mejorar nuestras relaciones humanas?
Hay que aceptar a las personas tal como son y de manera continua debemos mejorar nuestro modo de ser, esa es la única forma de lograrlo, ya que no tenemos que perder de vista que cada persona es un mundo con defectos, pero también con sus grandes virtudes.
¿Qué más?
Que cuando veamos a alguien no hay que ignorarlo, debemos decirle: buenos días, hola, adiós, por ejemplo. Hay que hacerle sentir que nos preocupamos e interesamos en su persona.
¿Algo que debamos recordar siempre?
Que hay deberes para con nosotros mismos, como el cuidar nuestra salud en todo sentido, así como el comer y beber con moderación, pero, sobre todo, vivir siempre con una sonrisa y que no falte: “por favor” y “gracias”; pues son palabras que pueden abrirnos las puertas en cualquier lugar y en todo momento.
Algunos consejos útiles
Evite soplar si se sirve una taza con té o café caliente.
Al saludar estreche las manos.
En toda reunión ponga su celular en vibrador o apáguelo.
Para todo acto solemne respete la bandera.
En el trabajo, absténgase de indicarle a los clientes en qué lugar está su jefe.
Use zapatos bien lustrados.
Póngase la vestimenta correcta en cada actividad.
Sonría siempre ante los demás.
En la mesa permita que las damas se sienten primero. Si alguna quiere sentarse ayúdele retirando la silla para que se acomode, luego se acerca con cuidado.
Fuente: dca.gob.gt