El término numismática deriva del latín numisma, que significa moneda; es un vocablo que designa el estudio y coleccionismo de monedas, así como papel moneda emitido por el Estado con el diseño oficial del país.
En la época prehispánica, el establecimiento de rutas comerciales favoreció la llegada de gran variedad de productos a diferentes regiones; algunos de dichos productos proporcionarían a las clases mercantes un medio capaz de actuar como medida de valor para otros bienes.
Productos como el cacao, sal, plumas de aves, pieles, conchas, cerámica y jade eran apreciados de la manera por las élites gobernantes que su aceptación era generalizada en la mayoría de regiones participantes en la dinámica comercial.
En 1543, ya en la época colonial, se funda la primera Casa de Fundición de Metales con el objeto de legalizarlos y aplicar el cobro del Quinto Real. En este período se inicia el uso de moneda metálica importada a nuestro territorio, principalmente de casas de moneda ya establecidas en el continente americano como México, Lima (Perú), Potosí (Bolivia) e inclusive de la misma España.
El rey Felipe V de España autoriza la fundación de la Casa de Moneda de Guatemala mediante Cédula Real del 17 de enero de 1731, empezando la acuñación de monedas de tipo macuquino en 1733. Años más tarde llega a la Casa de Moneda la maquinaria necesaria para la acuñación, a partir de 1754, de la moneda circular conocida como columnaria. En su inicio las monedas presentan la identificación de la ceca de Guatemala “G”, misma que cambia a “NG” con el traslado de la ciudad al Valle de la Ermita en 1776.
A partir del 15 de septiembre de 1821 las antiguas provincias que integraban el Reino de Guatemala logran la independencia de l la Corona Española. La crisis económica después de este acontecimiento, obliga a los Estados recién independientes a aceptar la propuesta de Imperio de Agustín de Iturbide de anexarse a México.
La caída de Iturbide representó un triunfo para recobra la independencia de la Federación Centroamericana, la cual declaró, mediante Decreto del 1 de julio de 1823, su absoluta independencia no sólo de España y México, sino de cualquier otra nación que quisiera gobernarlos y toma a partir de ese momento el nombre de Provincias Unidad del Centro de América.
Las primeras monedas de la Federación fueron acuñadas en 1824; un Decreto, del 19 de abril de ese mismo año, autorizó únicamente a la Casa de Moneda de Guatemala la producción de piezas que circularían en la Federación.
El 21 de marzo de 1847, Guatemala es fundada como República por el General Rafael Carrera.
La crisis económica provocada por las plagas que afectaron a la cochinilla –actividad económica más importante en Guatemala para esa época a la que se unió la escasez de moneda circulante causada por la inestabilidad en el mal funcionamiento de la Casa de Moneda, condicionó al Gobierno a que autorizara, en 1851, la circulación de moneda extranjera. Una remodelación y reorganización de la Casa de Moneda da como resultado, a partir de 1859, la acuñación de una nueva serie de monedas con el busto del General Carrera y las mismas son conocidas numismáticamente como “Carrereñas”.
La Casa de Moneda continuó la acuñación de numerario presentando algunos cambios en sus diseños, siendo uno de los más importantes la inclusión del actual escudo nacional en 1872, durante el gobierno de Miguel García Granados.
En esta época cuando se autoriza el establecimiento de bancos estatales que unidos a los privados, inician la emisión de billetes, siendo este otro elemento que le da mayor relevancia numismática a esta época. Una serie de altibajos económicos en los gobiernos siguientes, principalmente marcada por la severa crisis durante la época del Presidente Manuel Estrada Cabrera, enfocan el camino hacia la primer Reforma Monetaria.
El General José María Orellana asume la presidencia de la República de Guatemala el 15 de marzo de 1922, impulsando las medidas necesarias para avanzar efectivamente hacia una reforma económica. Una de las primeras medidas fue detener la emisión de papel moneda sin respaldo, creando para tal propósito la Caja Reguladora, cuya finalidad era de prepara la conversión de la moneda nacional y ordenar el sistema monetario.
Durante esta época nace nuestra actual moneda “quetzal” como nueva unidad monetaria del país que sustituyó al peso; dicha reforma fue sancionada con el Acuerdo No. 879 del 26 de noviembre de 1926, a ser finalmente el Banco Central de Guatemala, entidad de capital mixto a la que se le otorga la exclusividad en la emisión de moneda guatemalteca.
La Revolución de 1944 desencadena una serie de cambios a todo nivel, siendo uno de ellos la desaparición del Banco Central. Esto originó que durante el gobierno del Doctor Juan José Arévalo Bermejo se realizara la Segunda Reforma Monetaria y Bancaria de la República de Guatemala, dando origen a la creación del Banco de Guatemala, que surge a la vida institucional del país el 1 de julio de 1946, como sustituto del Banco Central.
Fuente: Museo Miraflores