24 Nov, 2009 - 16:08:21
La región latinoamericana comenzó a contar sus principales problemas.
Leticia Ramos, Estela Pivaral de Cordón y Dionisia Pérez, quienes viven en distintos puntos de la capital guatemalteca, tienen algo en común, ellas se apresuran a realizar sus quehaceres para sentarse a ver un capítulo más de su telenovela favorita.
Pero “cualquiera diría que dichas series son solo para mujeres no es así, yo también las veo”, reconoció Cándido de Jesús Miranda, quien trabaja como guardia de seguridad y además admitió que comenta los episodios con amigos y compañeros del trabajo.
El auge que tienen las telenovelas se debe, en el caso latinoamericano, a que en estas se comenzaron a contar las realidades sociales que vive la región, como el narcotráfico, la infidelidad y la pobreza, entre otros temas.
“Ya era justo que nosotros contáramos nuestras propias historias, que estábamos dejando que contaran los demás (...) en películas y series americanas muy malas “, comentó Fernando Gaitán, creador de Yo soy Betty la fea, durante la VII Cumbre Mundial de Telenovelas y Series de Ficción, que se realizó en Bogotá, Colombia.
El productor recordó que, en paralelo a lo ocurrido en Estados Unidos, donde se hicieron películas acerca de problemas como la mafia o la guerra de Vietnam muchos años después de dejarlos atrás, en la región se han producido recientemente series que abordan el complejo mundo del narcotráfico.
En este sentido se pronunció Pedro Torres, productor mexicano, responsable de la adaptación en su país de la conocida serie argentina Mujeres asesinas, quien recalcó que la obligación actual del sector es aprehender los grandes asuntos que preocupan en Latinoamérica.
Ello se debe a que existe “necesidad de seguir viendo esas historias”, manifestó Gaitán al explicar el éxito de audiencia de series como Sin tetas no hay paraíso, una de las primeras en retratar a los narcos y adaptada después en diversos países.
Por consiguiente hay que crear espacios de reflexión, ya que diversos países están “sufriendo el embate del narcotráfico con una violencia que ni siquiera Colombia vivió en sus peores épocas”, afirmó Torres al abogar por enfrentar dicha realidad desde la televisión.
La actriz Ana María Orozco personificó a Betty la fea.
Caso concreto
El interés del público por las telenovelas basadas en problemas sociales como el de los estupefacientes es tal que, por ejemplo, la cadena Televisa prepara la recreación de 13 grandes casos de combate al narcotráfico que han ocurrido en México.
Para meditar
Los hombres no quisieron reconocer que les gustaban las historias de amor hasta que aparecieron las telenovelas, anotó el cubano-venezolano Arquímedes Rivero.
Cae el mito
Cuando se presentó la telenovela Betty la fea, la mujer adquirió la categoría real de que no tiene que ser perfecta, pues antes, la protagonista “tenía que ser como una diosa de cuento de hadas”, comentó Katherine Porto, quien participó en La viuda de la mafia y Hasta que la plata nos separe.
Fuente: dca.gob.gt
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