Por: Alejandro García
La buena música se hereda y se cultiva, desde generaciones pasadas, en los brillantes compositores de hoy y mañana. El vaivén de la marea llevó a este cantautor de bar en bar y de rincón en rincón, afinando sus himnos otoñales hasta alcanzar la elegancia del trovador que conocemos hoy.
Con una ya extensa carrera durante su vida rodante, finalmente el sello de Franc Castillejos presenta, con firma propia, su primer EP titulado My Scared Boy.
Con un extenso bagaje musical y una larga carretera a sus espaldas, el debut de Franc lo presenta como un íntimo, minimalista y sutil músico. Con seis canciones para degustar.

El estreno discográfico en Guatemala de este errante y rinconero compositor es una de las propuestas más frescas y agradables actualmente, un fino acercamiento al indie folk estadounidense que echó profunda raíz en los acordes y falsetes del cantante.
En la carretera
Cual Kerouac o Dylan, las obras de Castillejos han ido madurando con el paso de las calles, estados y personajes que lo atravesaron. Nacido en Guatemala, su primer acercamiento a la música fue a través de los discos que su padre barajaba durante su niñez.
Grandes como los Beach Boys, Beatles, Queen, Paul Simon o Billy Joel fueron las canciones de cuna del joven. El primer instrumento que llegó a sus manos fue el piano. Eventualmente cansado de la música clásica, abandonó las teclas por varios años.
A los 14 años emigraría junto con su familia a Estados Unidos. Durante una venta de garage convenció a sus padres que le compraran una batería marca Soundsource, con la que practicó desde entonces.
El año siguiente, con apenas 15 años de edad, músicos mayores lo ficharon para el proyecto conocido como Speak Easy. Las tocadas en bares locales fueron las primeras presentaciones en vivo de Franc. Aburrido también de la batería, pasó entonces a la guitarra acústica.
Aprendiendo acordes con amigos, al saber suficientes empezó a combinarlos. Eventualmente, al tener una estructura melódica agregaría la voz. “Me salía sin pensarlo mucho”, admite. “Solo oía la combinación de acordes y ponía mi voz en donde cazaba, y así fue evolucionando”.
Cabe mencionar que Franc nunca recibió clases: todo su aprendizaje fue de forma autodidacta, gracias a amigos cercanos y su eterna práctica. Sus primeras presentaciones como solista llegaron durante su primer año en la universidad.
En cafeterías y bares locales, el cantante presentaría sus primeras canciones. “La primera vez que canté se me salió un gallo horrible”, ríe. “Pero gracias a esos shows fui mejorando”. El bar Natura, en Florida, vio nacer al cantante.
Entonces llegó la segunda banda en la carrera de Franc, llamada States (su música aún está disponible, con la que firmó su trabajo de mayor calidad hasta entonces. El sonido de States era una extensión de la intimidad del indie folk del vocalista hacia una arquitectura musical más elaborada.
Sin embargo, el material grabado es valioso como un vistazo a los orígenes del cantautor. No obstante, debido a la distancia geográfica entre los integrantes, el grupo se separó. La mitad de la banda continuaría junta para, eventualmente, formar Manchester Orchestra, prolífica banda de indie rock de Atlanta.
My Scared Boy y…
Para enero de 2009, Franc regresó definitivamente a Guatemala. Durante años alternó sus proyectos musicales: constantemente grababa demos y alimentaba su compulsiva labor de escribir canciones.
El demo que será lanzado hoy es un recopilatorio de los mejores temas que el cantante escribió desde 2007. “Agarré las seis mejores canciones de mi repertorio y las grabé lo mejor que pude”, afirma.
El resultado es un EP tierno, dulce, melancólico, nostálgico, perverso y diverso. Como las cuatro estaciones, pasa por un triste otoño con I’m Ninety Four, un invierno silencioso con It’s about Ealing y un amanecer primaveral con Volumes and Shelves, hasta llegar al radiante verano de Sahara be Kind. El debut discográfico de Castillejos es un curioso viaje musical.
Como directo heredero del folk melódico de antaño, con retazos de indie y rock alternativo, los matices harmónicos de la propuesta crean diferentes atmósferas. Para una tranquila tarde de lluvia o una noche de luna, My Scared Boy es un encantador debut discográfico.
Después de este pequeño recopilatorio, Franc admite estar enganchado en próximos lanzamientos. “No quiero promocionar seis canciones por años, pues sé que tengo más que ofrecer”, admite.
“No me importan mucho las ventas, sino el mantener en rotación material fresco.” Otro EP y demás grabaciones ya están haciendo fila para un posible lanzamiento a futuro. También tiene encajonado otro proyecto prometedor.
Durante tres meses, Franc unió fuerzas con el guitarrista original de States, Tim Hoyt, para grabar 12 canciones del proyecto de momento, llamado Mountain Sounds. “Siempre tuvimos muy buena química escribiendo y este disco salió muy fácil”, admite.
La grabación del disco ya fue terminada, aunque de momento espera el proceso de mezcla y masterización. El resultado final es uno más elaborado qu el sonido solista de Frac, un disco más agresivo y complejo.
Una de las propuestas más frescas e interesantes de la música guatemalteca contemporánea, Franc Castillejos es uno de los intérpretes más experimentados de la escena joven.
Con un largo camino recorrido, el cantante ha pagado sus deudas musicales, lo que se refleja en la pulidez de su propuesta, un atractivo vistazo al indie folk a través de un bien logrado compositor. Esas pequeñas esculturas de porcelana con la firma de Castillejos son los testigos perfectos de su brillante autoría.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: dca.gob.gt