El proyecto que arranca ahora en el Espacio Ultravioleta es una reflexión sobre lo que estamos haciendo para comprender al grupo de personas que son producidas por el sistema y tanto el régimen de justicia como los medios de comunicación lo hacen aparecer como la encarnación del mal. Este grupo de artistas nos propone pensar el tema, motivarnos a encontrar una solución a una realidad que es más que un problema de seguridad: el de las maras.

Cada uno de los integrantes de la muestra interpreta la problemática desde su particular punto de vista. Stefan lo apunta con el humor y pretende un acercamiento entre el espectador y el tema en forma directa. Luisa González trata de hacernos meditar sobre los sacrificios que la tradición religiosa católica ha hecho paradigmáticos: los martirios y el dolor, héroes del sufrimiento usados para la salvación. La violencia engendra violencia, violencia que según Andrés Asturias comienza desde una juventud que puede ser llamada con un dulce, cuando todavía se es débil y se está en edad escolar.
Maya Lemus hace alusión a la angustia que se genera, a la manera que lo pinta Kierkegaard en el primer existencialismo, generando un clima de ansiedad desde el individuo hacia la colectividad. Luis Paulo González trata de ver la marca de los tatuajes, que van más allá de la piel, y propone el Himno Nacional como su punto de marca.
Entonces desnuda los rostros de la piel y así muestra los músculos marcados por los conceptos. Nos encontramos una derivación de preceptos religiosos, de noticias, informaciones, desinformaciones, de creencias, todas nociones y conceptos que se agolpan en el encuentro de nuestra sociedad, formando un generalizado estado de ánimo que se pretende internalizar en el ciudadano para que se inmovilice con el miedo.
Horarios
Miércoles y viernes por la tarde. El sábado desde las 10 horas hasta las 17. El sábado de cierre se proyectará la cinta La vida loca de Poveda.
Fuente: dca.gob.gt