03 Feb, 2010 - 11:54:08
A inicios de 1969, Picasso recibió en su estudio y vivienda, la antigua iglesia de Notre Dame de Vie en Mougins, arriba de Cannes, en la ribera francesa, unos suministros de arte que iban envueltos en grandes pliegos de cartón corrugado y hojas de papel bastante grueso. A medida que los paquetes se iban abriendo y los pliegos de cartón se iban apilando contra la pared, era de esperarse lo que iba a pasar: Picasso se vio desafiado. Veintinueve lienzos en blanco lo esperaban y lo retaban. El artista, que nunca había resistido ver una superficie vacía, se lanzó, a los ochenta y siete años, a una nueva aventura creadora. Fue así como los cartones corrugados se convirtieron en 29 Retratos imaginarios, una serie pictórica con la fuerza y osadía de un artista de quien se diría que está empezando su trayectoria.
Algunos de estos retratos están enraizados con imágenes tempranas de los artistas “Balzac y Shakespeare, los dandis del siglo XIX”, y gran parte de la figuración poscubista cultivada por el malagueño en plena madurez de su carrera. Cada retrato fue dibujado con colores puros, con rasgos sueltos y con un vigor extraordinario. Luego, bajo la supervisión del mismo Picasso, fueron interpretados por uno de los litógrafos franceses más connotados. Las pruebas fueron corregidas por el autor, y cada uno de los retratos fue estampado con su bon à tirer y su firma incorporados. La preparación y la impresión de las litografías (“cada una requirió de 12 a 14 colores”) tomaron más de un año. Una vez terminadas, la imagen de cada placa fue destruida a fin de impedir cualquier tiraje adicional. Cada imagen mide 21 5/8 pulgadas de alto y fue impresa en papel de 25 1/2 por 19 3/4 pulgadas. Cada una está numerada a mano, lleva la fecha y la firma de Picasso tal y como aparece en el gouache original. Esta colección es la que se mostrará al público a partir de hoy, a las 19 horas, en el Museo de Arte Moderno Carlos Mérida, momento en que quedará formalmente inaugurada.
La exposición Retratos imaginarios, de Picasso, inicia su recorrido por Centro América desde Guatemala. Es una iniciativa de la Fundación Ortiz-Gurdián y Banco Promérica. Estará abierta hasta el 25 de marzo de este año, fecha en que quedará clausurada. Para ahondar en el conocimiento y apreciación de la obra picassiana se llevarán a cabo dos conferencias a cargo de la doctora Marcia Vásquez de Schwank (Picasso y sus etapas creativas) y de la doctora Silvia Herrera Ubico (Influjo de Picasso en los artistas guatemaltecos del siglo XX) el jueves 4 de febrero de 10:00 a 12:00 horas, incluyendo una visita guiada. El mismo programa se repetirá el martes 9 de febrero de 5:30 a 8:00 p. m. La admisión a las conferencias es gratis.
Notas biográficas
Picasso nació en Málaga en 1881. Comenzó en la pintura a muy temprana edad, copiando modelos de la realidad, bajo la severa crítica de su padre. Entre 1897 y 1898 estudia en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Allí se reencuentra con la pintura española del Siglo de Oro. En 1899 abandona la Academia y hace su primera exposición en Barcelona. En 1900 conoce a sus primeros marchantes en la Exposición Universal de París. Entre 1901 y 1904 transcurre su Época Azul. A partir de aquí comienza a tener una relación con Apollinaire, la figura crítica clave del cubismo. De 1905 a 1906 desarrolla la Época Rosa. En 1907, la Época Negra, influido por el arte africano y el primitivismo ibérico. De 1908 a 1916 trabaja de lleno en el cubismo, pasando por sus diferentes etapas. Más adelante recibe influencia de los surrealistas. A partir de 1935 trabaja utilizando técnicas de grabado y, posteriormente, en 1916, se dedica a la cerámica. Muere en 1973 y deja como legado una prolífica obra.
Fuente: dca.gob.gt
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