Por: Alejandro García
Al menos 120 poetas de 54 países, encabezados por el poeta y dramaturgo antillano y premio Nobel de Literatura 1992 Derek Walcott, confirmaron su participación en el VIII Festival de Poesía, que arrancó en Granada, Nicaragua.
La fiesta cultural, inaugurada el pasado 14 de febrero, fue dedicada al fallecido poeta Carlos Martínez Rivas, considerado uno de los mejores poetas nicaragüenses desde de Rubén Darío.
Como uno de los encuentros literarios más importantes de América Latina y de proyección mundial, el Festival Internacional de Poesía en Nicaragua es una declaración importante del avance literario centroamericano y de la región como una micropotencia dentro del circuito mundial.

Guatemala fue representada por la artista Regina José Galindo y por el poeta y editor Armando Rivera, quien sobre todo aprecia la polifonía de voces que reúne el encuentro.
“De repente se sube un griego a leer en griego o un egipcio a leer en egipcio. Te puedes enamorar de una paraguaya mayor o de un chico serbio —comenta–. La poesía comparte ese sentido de igualdad con todos los discursos poéticos de todas partes del mundo. Lo más importante de este encuentro es su variedad”.
El objetivo del encuentro es también difundir la poesía nicaragüense. El presidente del festival, el poeta Francisco de Asís Fernández, apostó a que un acontecimiento como este convertirá a Granada en la capital de la poesía del mundo.
Durante los días siguientes, la urbe centroamericana se desborda de literatura. Hay lecturas de poesía en plazas y parques, antiguos cuarteles convertidos en museos y, en general, calles, atrios de iglesias, mercados y demás rincones aprovechados para trovar.
La vida se vive en versos
La cita reunió a poetas y demás literatos provenientes de los cinco continentes. De la mano de la respectiva feria del libro, el festival aprovechó la visita del poeta santaluciano Derek Walcott, de cuyos escritos publicó una selección.
Walcott es considerado uno de los mayores representantes de la lírica caribeña y continúa siendo uno de los mayores representantes de la poesía a nivel mundial. Se hizo acreedor al Premio Nobel de Literatura en 1992 y apenas el año pasado ganó el prestigioso T. S. Eliot Prize por su obra White Egrets.
Esta octava edición fue dedicada a Carlos Martínez Rivas, poeta nicaragüense nacido en Guatemala (si bien su nacimiento en tierras chapinas fue fortuito, pues sus padres se encontraban trabajando por acá en aquel entonces). Algunos de sus trabajos más sobresalientes son La insurrección solitaria, El paraíso recobrado y Canto fúnebre a la muerte de Joaquín Pasos.
La poesía de Martínez Rivas se caracteriza por original y pulida, propia de quien tiene un dominio hábil y pleno del idioma. Con versos bellos a base de una arquitectura visual cargada de imágenes, solamente es comparable con la de su antepasado modernista Rubén Darío. Martínez Rivas es un poeta sensible cuya genialidad yace en el total dominio del castellano, un intelectual del verso.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: dca.gob.gt