“Es cierto que vivimos en una comunidad electrónica, que es verdaderamente global, pero no es una aldea, si por aldea entendemos una comunidad en la que los hombres interactúan unos con otros”, decía Umberto Eco en un ensayo el año pasado.

Tal vez Eco se equivoca y sí es una aldea, tomando en cuenta que ahora los hombres (mujeres, niños, ancianos y sobre todo jóvenes) interactuán unos con otros a través de Facebook.
Con la lejanía que da la distancia de siete días se puede hablar de lo que fue la reciente visita del ex ejecutivo de Facebook, Dave Morin: una especie de fiasco.
Pero no a causa de las críticas que obtuvo (dentro y fuera de la conferencia) por los errores técnicos y la “superficialidad de su exposición”, sino por aquello de que el desencanto proviene, sobre todo, de cuán elevadas sean las expectativas.
Y es que ¡vaya si eran altas las expectativas en torno al gurú del libro de las caras! Ejecutivos, jóvenes, yuppies, creativos, directivos de agencias de publicidad y más se acercaron al evento para descubrir las “razones del éxito” de FB.
Dave Morin, nombrado como una de las “100 personas más creativas de los negocios” en 2010, quizás no venía preparado para la avalancha de fans, peticiones de besos, abrazos y sugerencias de cómo volverse rico y famoso a través de Internet. Un secreto de Facebook, en boca de Dave: “En nuestra empresa los empleados deben poder divertirse y romper las reglas”.
¿sabías que...
Un millón de desarrolladores de negocios que utilizan esta plataforma virtual tienen Facebook.
Fuente: dca.gob.gt