Propulsor del expresionismo estadounidense y uno de los artistas más importantes del siglo pasado

Joaquín Sabina nace el 12 de febrero de 1949 en la localidad de Úbeda (Jaén), segundo hijo de Adela Sabina del Campo, ama de casa, y de Jerónimo Martínez Gallego, inspector de Policía. Cursa sus estudios primarios con las monjas carmelitas y a los 14 años comienza a escribir poemas y a componer música en una banda formada con sus amigos llamada Merry Youngs, que se dedicaban sobre todo a versionar a cantantes de rock como Elvis Presley, Chuck Berry o Little Richard.
Por esa época tiene a su primera novia, Chispa, que le sirve como inspiración para crear algunos poemas de amor. Esta relación es un poco accidentada, ya que el padre de Chispa, un notario de Úbeda, se opone desde un principio a esta relación y se la lleva consigo algunos años después, siendo Joaquín universitario, a Granollers, con el fin de apartarla definitivamente de él. Pero Joaquín emprende, en compañía de un amigo, un viaje en su búsqueda y se instala en una tienda de campaña junto a la casa familiar de Chispa. Los dos jóvenes se escapan juntos y recalan finalmente en el Valle de Arán (Lérida), donde viven juntos unos días.
En 1968 se traslada a Granada para matricularse en la Facultad de Filosofía y Letras e iniciar los estudios de Filología Románica en la universidad, en la que descubre la poesía de César Vallejo y Pablo Neruda. Joaquín vive por primera vez con una mujer, llamada Lesley, y prepara su tesis de español en Granada.
Su ideología izquierdista lo lleva a relacionarse con movimientos contrarios al régimen franquista. Este mismo año, cuando se proclamó el estado de excepción, su padre, que era comisario en Úbeda, recibe la orden de detenerlo por pertenecer al Partido Comunista. Sabina se exilia en Londres cuando las presiones políticas se tornan muy altas.
En el año 1977, tras la muerte de Franco, consigue volver a España gracias a un pasaporte legal facilitado por Fernando Morán, cónsul español en Londres. En ese mismo año se casa con Lucía Inés Correa Martínez, una argentina que había conocido en Londres durante su exilio. En 1978 se instala en Madrid con su esposa y consigue editar su primer LP, Inventario. Al año siguiente comienza a cantar junto a Javier Krahe y Alberto Pérez en el sótano del café madrileño La Mandrágora. Tras su primer disco abandona el perfil prototípico del cantautor, ya que, según él mismo afirma, el uso de ese término le hace sentir como si le pusieran un ladrillo en la cabeza y poeta le parece un traje que le queda demasiado ancho.
En 1980 publica su segundo trabajo, Malas compañías, álbum en el que destacan varios temas que se convertirán en clásicos, como Calle melancolía o ¡Qué demasiao!, pero muy especialmente Pongamos que hablo de Madrid, convertido para muchos en una especie de himno oficioso de la ciudad. Los éxitos comienzan a sucederse con la publicación de sus siguientes elepés. En 1987 consolida su éxito con la venta de más de 400,000 copias de Hotel, dulce hotel.
En 1989 funda junto con Pancho Varona, convertido en su inseparable guitarrista, Ripio, empresa editorial con la que a partir de ese momento registrará todas sus canciones. Este mismo año, el 16 de enero, Joaquín es padre por primera vez. Tiene una hija, Carmela Juliana, fruto de su relación con Isabel Oliart. Otra vez su antigua discográfica, y una vez más sin el consentimiento del artista, edita otra compilación: Mucho Sabina. En 1996 publica Yo, mi, me, contigo, disco que lo lleva de gira en compañía de Los Rodríguez a dar más de 30 conciertos que se iniciaron el 18 de julio en Gijón (Asturias) y continuaron por diversos países de Latinoamérica (Perú, México, Chile, Argentina y Uruguay). El disco es el número uno de la lista de ventas de la Asociación Fonográfica y Videográfica Española (Afyve), con 80,000 copias vendidas en su primera semana en el mercado. En él se incluye la canción Y sin embargo, de la que Joaquín afirma “Es mi canción de amor preferida”.
En 1997, año en que es recibido por Fidel Castro, con quien conversa durante cinco horas, se embarca en un proyecto con el músico argentino Fito Páez, que admira las cualidades poéticas de Sabina. El resultado es el disco Enemigos íntimos, que sale a la venta en España en 1998, aunque la gira promocional programada es suspendida por desavenencias entre los dos músicos. En esa oportunidad se cancelan más de 70 conciertos que tenían vendidos y promocionados alrededor del mundo.
El escándalo es mayor cuando se conoce una carta que el mismo Joaquín Sabina le había escrito a Fito Páez en forma de poesía, donde resumía los motivos que determinaron el final de su relación laboral “El rol del patito feo no me va te lo aseguro, y menos el de hombre duro que a ti te cuesta tan poco”, recitaba Joaquín en la mencionada carta. En 1999 publica 19 días y 500 noches, disco que vende más de 500,000 copias en España y que le hace ganar cuatro de los Premios de la Música de la Sociedad General de Autores de España (SGAE) del año 2000, además del Premio Ondas a la mejor canción.
Sigue publicando discos y yéndose de gira, hasta que en 2007 llega una de las giras más exitosas de todos los tiempos: Dos Pájaros de un Tiro, con Joan Manuel Serrat. La gira lo lleva por 30 ciudades españolas y más de 20 ciudades en nuestro continente.
Sus canciones son todavía objeto de culto por todo el mundo. Lo dicho, un genio.
Fuente: dca.gob.gt