No fue el piano ni el violín, sino el saxofón el instrumento que marcó el inicio de la ilustre carrera musical del Hijo Predilecto de Suchitepéquez, un autodidacta apasionado por las artes que a los siete años dominaba la marimba aprendiendo música “de oído”. Sincero, enérgico y muy amable, Jorge Sarmientos explica que la amistad verdadera y la lealtad son fundamentales para llegar lejos en la vida, algo que aprendió de “los viejos maestros” de la Orquesta Sinfónica Nacional, quienes admiraron su franqueza y de cuya institución se retiró en 1991.
Por: Juan Carlos López

A pocos días de haber cumplido 79 años se sienta en su estudio, un lugar que él conoce a la perfección y donde guarda recuerdos y reconocimientos a su carrera y obra.
El “Maestro” no cree en la inspiración, pero confiesa que su estímulo más grande es su esposa, doña Matilde, quien con tolerancia y comprensión lo ha apoyado durante 52 años, tiempo durante el cual no ha dejado de valorar a la humanidad ni de soñar con una esperanza que ayude a que haya armonía en el mundo.
Según el filarmónico, los que han buscado proveer de programas de música se atienen a
cosas pequeñas y no consultan a los profesionales con experiencia para instruir a aquellos que pueden llegar a ser el reflejo de la cultura guatemalteca, el mejor espejo de un pueblo.
“No quisiera decir que soy un ejemplo, porque no soy perfecto, pero soy autodidacta. Después aprendí y tuve becas. Comencé a componer solo, sin conocer.
Siempre tuve música al oído.
Hasta la fecha, las cosas oculares que toco en el piano son armonías. Yo oigo la canción y la armonizo”, comentó.
Como una reflexión personal, dice que lo último que el animal del eterno aprendizaje va a aprender es la transición de la vida a la muerte, pero que eso nunca lo va a poder enseñar. También sostiene que tampoco hay que creerse el sabelotodo y reconocer los límites del conocimiento propio.
Habiendo cumplido el reto de ofrecer un exitoso recital ayer, en un hotel de la Antigua Guatemala, el maestro recomienda ser leales y honestos al trabajo.
“El talento es 1%, y el trabajo, 99%. Hay que ser leal a lo que se hace. Como decía mi abuelo, si vas a ser ladrón, hacelo bien. Si no hay dedicación, no hay nada”, afirmó el músico durante una entrevista concedida en su residencia.
Fuente: dca.gob.gt