En el sueño de su vida han encontrado al que parece ser el hombre ideal, pero después de pocos meses el matrimonio se viene abajo.
¿Qué pasó?, ¿quien falló? Son sólo algunas de las preguntas que surgen en medio de la confusión, el dolor y la sensación de abandono que experimenta la pareja.
La sicóloga Raquel Villafuerte Eudave explica que la idealización de una relación sentimental o de la pareja puede ser un distractor para ver la realidad a la que te enfrentarás en tu vida cotidiana.
"Yo he escuchado personas que afirman que el otro cambió después del matrimonio, pero lo que pasa es que por naturaleza somos de una manera estando solos, y de otra en una relación o conviviendo con alguien más".
El acoplamiento se da de forma distinta en casa, y es ahí donde una relación puede fracasar al poco tiempo de haber iniciado, siendo una prueba del amor que se tengan y de la disposición de los dos para sacar un matrimonio adelante.
Los divorcios que actualmente llaman "express" se dan por la falta de una idea clara del por qué se unen al otro, indica la experta, además de que creen que si no funciona la relación siempre existe la opción del divorcio.
"A veces también quieren seguir una imagen o apariencia social de la familia, esto llega a influir si para el novio o la novia existe el compromiso de la boda del año o la ceremonia y fiesta bonita.
"Otra situación que he visto es que la expectativa es casarse y no vivir juntos; el objetivo era la boda, la ceremonia y no tanto la convivencia, entonces cuando se ven viviendo en pareja pueden comenzar a "patinar" si no se acoplan".
La percepción para el hombre o la mujer de una separación o divorcio es diferente; para él puede significar un golpe a su autoestima, mientras que para ella deja una sensación de abandono.
"El hombre pierde la seguridad en sí mismo, se ve afectada la imagen de fortaleza que se espera y los cuestiona mucho en relación a su virilidad, mientras que la mujer se siente desprotegida y cree que nadie más las va a volver a querer".
Los dos se sienten fracasados e incompetentes de manera diferente, en ocasiones, el hombre muestra agresividad, coraje y violencia, pero la mujer se escuda en su depresión y una baja autoestima.
"A veces les cuesta trabajo y tiempo renovar las relaciones sociales, ya sea la búsqueda de una nueva pareja o de sus amistades, en este momento la mujer se avoca más a lo profesional o lo laboral como su escape".
Pensar que todos los hombres van a ser iguales es una de las creencias que la mujer adopta después de un divorcio prematuro, pues en una etapa inicial del duelo culpa a su pareja del fracaso.
"Luego se viene el coraje por lo que pasó, por lo que hizo el otro, y el tercer momento es tomar la responsabilidad de lo que ella hizo mal, revalorando lo bueno que hizo el otro e iniciando un proceso de reconciliación.
"La recuperación emocional no es fácil, todo depende de las características de las personas, porque hay quienes se quedan en la fase uno de culpar al otro y decir que fue lo peor, perdiendo de vista que los dos tomaron la decisión de unirse en matrimonio", agrega la experta.
Son síntomas de fracaso
Existen algunas señales que puedan mostrar un futuro fracaso en el matrimonio desde antes de dar el gran paso, como es el aburrimiento en la pareja desde antes de casarse.
"En algunas relaciones se ve que no pueden pasar un tiempo juntos bien, de convivencia agradable, tienen pocos intereses en común y a eso hay que incluirle la expectativa de vida y lo que espera cada uno de sus metas.
Otra señal de alerta es cuando nada más se dejan llevar por una atracción física momentánea, o cuando tienen temor de estar solos como pareja sin sentirse a gusto el uno con el otro", agrega Villafuerte Eudave.
En épocas pasadas el hombre se vanagloriaba de ser quien tomó la última decisión en un divorcio, pero en la actualidad la mujer también asume la responsabilidad de no seguir al lado de su pareja.
"Ahora se está entrando en un proceso de reflexión, y el ver que la mujer tenga un lugar de más autonomía y autosuficiencia va equilibrando las cosas, antes no, el hombre era el que sentía que tenía la libertad de dejarla".
Cuando se da un divorcio prematuro y no existen hijos, la lucha es por los bienes materiales que se compraron en pareja, pero es mejor valorar la tranquilidad y no desgastarse en discusiones que terminen por hacer más dolorosa la separación.
Luego de la aceptación del divorcio, la mujer puede tomar como iniciativa hacer un cambio físico, renovarse por fuera y deshacerse de objetos que hayan comprado en común, para luego seguir con un cambio interior.
"Viene un proceso más fino e interno, una evaluación de hasta dónde influiste o tuviste que ver con esta ruptura, como que tu forma de ser y tus reacciones te llevaron a tener esa problemática o separación".
Fuente: Mujeres, mujer.com