Ayer fueron inauguradas varias instalaciones deportivas en el parque La Democracia, dándole brillo la presencia del ex plusmarquista mundial, el cubano Javier Sotomayor.
Los nuevos escenarios son Pista de Atletismo, Gimnasio y Patinódromo, que vienen a sumarse a otras canchas que ya existían en el parque La Democracia y serán de gran beneficio para toda persona que desee practicar el deporte de su predilección sin ningún costo.
Junto a los dirigentes deportivos presentes para la inauguración se encontraban presentes, el presidente de la República, licenciado Oscar Berger Perdomo; el viceministro de Cultura y Deportes, señor Héctor Alfonso Menéndez; licenciado Manuel Salazar Tetzagüic, ministro de Cultura y Deportes; el viceministro Enrique Matheu; y como invitado especial el ex medallista olímpico cubano, Javier Sotomayor, también estaba invitada la cubana, Ana Fidelia Quirot, quien no se presentó al aeropuerto y perdió el vuelo.
Fue Sotomayor quien al final de los actos de inauguración se vio asediado por decenas de simpatizantes, quienes solicitaban tomarse fotografías y autógrafos y entre firma y toma de fotos, el plusmarquista mundial respondió algunas interrogantes.
La medalla que mas disfruté, fue la de oro ganada en Barcelona, España, en los Juegos Olímpicos de 1992 .
La muerte de mi primer entrenador, José Godoy, fue uno de los momentos más duros de mi vida, porque él fue quien realmente se preocupó porque yo llegara a destacar en el deporte. Aparte se puede sumar que me hayan señalado de haber consumido cocaína durante los juegos Panamericanos de Winnipeg de 1999 y luego suspendido .
Yo nunca manché mi trayectoria, me quisieron manchar y lo lograron . Deben ganar los que estén mejor preparados física, mentalmente y que tenga las condiciones, no son necesarios medicamentos para ganar una prueba.
Javier Sotomayor, apenas con 15 años de edad logró sobrepasar el listón sobre los dos metros. Nació un 13 de octubre de 1967 en el Limonar, a unos 20 kilómetros de Matanzas, Cuba, había nacido para el salto alto y esas facultades las descubrió el activista Carmelo Benítez.
Su ascenso fue meteórico. De ello se encargaron su primer entrenador José Godoy y posteriormente Guillermo de la Torre.
Con 1.94 metros de estatura y 81 kilos de peso, hizo sus pininos (primeros pasos) en atletismo a los 13 años y llegó a saltar 1.65 metros.
Comenzó a asombrar al mundo cuando a los 19 años fijó su primera marca mundial juvenil con 2.36 metros. Muchos lo consideraban el saltador más estable y tenían razón, porque durante su carrera saltó arriba de 2.40 en un total de 22 oportunidades.
Su primer récord mundial absoluto fue de 2.43 en Salamanca, España, el 8 de septiembre de 1988.
Los 2.44 llegaron en San Juan, Puerto Rico, al año siguiente, pero en 1993, de nuevo en Salamanca, llegó a los 2.45 metros, récord hasta la fecha intocable.
También sentó cátedra en otras competiciones de alto rango al conquistar medallas de oro en tres campeonatos mundiales al aire libre y cuatro en citas bajo techo. Cuenta en su haber igualmente victorias en tres Juegos Panamericanos y otros tres Juegos Centroamericanos y del Caribe. Además ganó todos los premios otorgados por la Federación Internacional de Atletismo. Olímpicos, siete mundiales (cuatro bajo techo y tres al aire libre), tres panamericanos e igual cifra en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Tras ser sancionado por dos años sin competir tras habérsele detectado supuestamente consumo de cocaína durante un análisis antidoping que le realizaron en los Juegos Panamericanos, en Winnipeg'99, la Federación Internacional de Atletismo le condonó la sanción y con apenas tres meses de entrenamiento se adjudicó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos en Sydney con salto de 2.29 metros en prueba ganada por el ruso Serguei Klujin (2.31).
fuente: dca.gob.gt