Los mercados financieros y el euro siguieron ayer hundiéndose después de que los temores de contagio de la crisis de Grecia a otros países de la zona euro se vieran reforzados por la degradación de la nota de España.
Las bolsas europeas, que habían evolucionado a la baja durante todo el día, aumentaron sus pérdidas a última hora al conocerse la decisión de la agencia de calificación financiera de bajar la nota de la deuda soberana de España de “AA+” a “AA” debido a temores sobre su situación presupuestaria.
Esta degradación es “una nueva señal de alerta que muestra que los efectos de la crisis griega se extienden”, estimó Ben May, analista de Capital Económica.
Mientras tanto, las plazas asiáticas vivieron una jornada con descensos generalizados atribuidos por los analistas a la recalificación a la baja de la deuda griega y portuguesa. Las previsiones de resultados positivos para algunas de las grandes empresas de Japón no lograron elevar el ánimo inversor.
“Hay muy pocas esperanzas de que vaya a haber una solución a corto plazo para este problema”, señaló el analista Tokafumi Horiuchi, de Mizuho Securities, a la agencia Kyodo.
Entre tanto, el mercado de valores de Australia vivió una jornada marcada por la presión vendedora y cerró con un descenso después de que el crédito en Grecia fuera recalificado a la baja y la inflación de ese país subiera por encima de las expectativas.
La problemática griega es tal que necesita 120,000 millones de euros, o sea, unos US$160,000 millones, para hacer frente a su crisis financiera y evitar la bancarrota, anunció Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Y debido a la amenaza de que Grecia suspenda pagos, una perspectiva que perturba a la zona euro y a los mercados, los responsables de la Unión Europea y del FMI intentaron ayer acelerar el desbloqueo de la ayuda prometida a Atenas presionando de forma particular a Alemania.
Fuente: dca.gob.gt