A medida que fue refinándose la tecnología, la pequeña luz roja del modo de reposo o “stand by” se hizo algo común y conveniente, pero ahora muchos aparatos –en nuestros hogares– absorben energía sigilosamente las 24 horas, ya que algunos fabricantes han eliminado, prácticamente, cualquier elemento accesible de “off” (apagado) definitivo.
Los modos: “en reposo”, “stand by” y “dormido” son la misma cosa, el aparato sigue utilizando electricidad. Se calcula que los productos con “stand by” del mundo, que usan hasta un 10% del consumo energético doméstico, son responsables del 1% de las emisiones mundiales de CO2.
Esto representa un costo para nosotros y para el planeta, financiera y ambientalmente. Para empeorar las cosas, nuestra adicción al consumo de aparatos electrónicos aumenta. La Unión Europea pronostica, por ejemplo, que para el año 2020, el uso en Gran Bretaña de computadoras y productos de entretenimiento en el hogar podría dar cuenta de hasta un 45% de su consumo de electricidad doméstico.
Ahora ya existen artefactos o artilugios que se estima conveniente apagar o desconectar. Por ejemplo, se han introducido controles remotos para apagar varios aparatos a la vez, o sea una moderna especie de “Lazy Bones” ( “para perezosos” –anglicismo–) favorable al medio ambiente.
Fuente: dca.gob.gt