El presidente de Venezuela nombró presidente de la nueva Sidor a Rodolfo Sanz, actual ministro para las Industrias básicas y la Minería.
El presidente de Venezuela, promulgó la ley de expropiación para la importante acería, cuyo capital está mayoritariamente en manos argentinas, y otorga al gobierno las actividades de la siderúrgica.
"Comienza una nueva etapa histórica. He promulgado aquí hoy, al lado de los hornos, en el corazón de la empresa Siderúrgica del Orinoco (Sidor), la ley con la que recuperamos ya la siderúrgica", dijo Chávez, ante cientos de trabajadores de la planta de Ternium-Sidor en Ciudad Guayana, 500 kilómetros al sureste de Caracas.
El presidente fijó el 30 de junio como fecha límite para la transferencia total de los activos de Ternium-Sidor al Estado venezolano. En este momento, un 60 por ciento del capital de la acería, la más importante de la zona andina y el Caribe, está en manos del grupo argentino 'Techint'.
Chávez anunció la nacionalización de Ternium-Sidor el 30 de abril y el decreto ley de nacionalización recibió el visto bueno del Tribunal Supremo de Justicia la semana pasada.
En su discurso, el mandatario no hizo ninguna referencia a 'Techint', pese a que, en este momento, el gobierno de Venezuela negocia con los directivos de esta firma argentina el precio que pagará por su participación en Ternium-Sidor.
Chávez ya ha amenazado con una expropiación directa debido a la falta de acuerdo sobre el valor de las acciones que están en manos argentinas.
Chávez subrayó que Venezuela pagará "lo justo" por estos títulos y no cederá ante las peticiones de 'Techint', que según el mandatario habrían pedido "4.000 millones de dólares".
Tras firmar la ley, Chávez nombró presidente de la nueva Sidor a Rodolfo Sanz, actual ministro para las Industrias básicas y la Minería.
"Sidor no pertenece ahora a Chávez ni a Rodolfo Sanz, ni a la gerencia nombrada, ni a los trabajadores de Sidor: Sidor pasa a ser una empresa cuyo dueño es el pueblo venezolano, es propiedad social", declaró el mandatario.
Además, el presidente venezolano firmó el contrato colectivo con los trabajadores de Ternium-Sidor, que estaba bloqueado desde hacía varios meses por desacuerdos en los aumentos de los salarios. El presidente garantizó que los puestos de trabajo de los 3.500 empleados directos no están en peligro y prometió que los cerca de 9.000 subsidiarios que prestan servicios a Sidor tampoco perderán sus empleos.
El gobierno también acordó el cambio de nombre de Siderúrgica del Orinoco por el de Siderúrgica Socialista Alfredo Maneiro.
La firma, que fue estatal hasta 1998, vendió 3,9 millones de toneladas de productos de acero en 2007. Hasta este momento, el Estado venezolano poseía un 20 por ciento de las acciones de la siderúrgica, otro 20 por ciento está en poder de los trabajadores y el 60 por ciento restante en manos de 'Techint'. Este grupo argentino ya anunció que quiere seguir presente en la siderúrgica venezolana, aunque sea como socio minoritario.
Fuente: adnmundo.com