Los inventarios disminuyeron sorpresivamente la semana pasada, superando ampliamente los pronósticos hechos por los analistas, informó el Departamento de Energía de Estados Unidos.
Según el reporte, la disminución se debió a una mayor demanda de las refinerías domésticas y una caída en las importaciones. En tanto, las reservas de gasolina crecieron más de lo previsto, ya que los altos precios de ese combustible golpearon fuertemente la demanda de cara al fin de semana largo, correspondiente al feriado del 4 de julio.
De acuerdo con el Departamento, las reservas comerciales de crudo de ese país cayeron en 2 millones de barriles, hasta llegar a los 299,8 millones. De esta forma, se superaron fuertemente las expectativas de los analistas, quienes apuntaban a una disminución de 100.000 barriles. Inmediatamente se conoció el reporte, los futuros del crudo subieron 1,82 dólares, hasta llegar a los 142,79 dólares el barril.
Entre otras cosas, el reporte precisó que la disminución de los inventarios se produjo porque las importaciones de crudo estadounidenses promediaron la semana pasada los 10,17 millones de barriles por día, 83,000 unidades menos que en la semana previa. A su vez, se informó que las refinerías operaron a un 89,2 por ciento de su capacidad, lo que supuso un 0,6 por ciento superior a la semana anterior. Hace un año, los refinadores operaron a un 90 por ciento de su capacidad.
En cuanto a los inventarios de gasolina, se registró un aumento de 2,1 millones de barriles, hasta llegar a los 210,9 millones de barriles. En tanto, los suministros de combustibles destilados, incluidos el gasóleo de calefacción y el diésel, aumentaron de 1,3 millones de barriles a 120,7 millones de barriles, informó el Departamento de Energía.
Fuente: adnmundo.com