Alemania salió, literalmente a última hora de ayer, al rescate de HRE, el segundo banco hipotecario del país. Bélgica hizo lo propio con Fortis NV, mientras que Gran Bretaña dijo estar lista para emprender "acciones muy vastas" para evitar un colapso.
Alemania se convirtió en el país más reciente en intentar paliar la crisis económica mundial, al ampliar el domingo un plan de rescate de su hipotecaria Hypo Real Estate AG y garantizar las cuentas privadas, en momentos en que los gobiernos europeos trataban de salvar sus sistemas bancarios.
La canciller Angela Merkel dijo que ningún ciudadano debe temer por la seguridad de sus inversiones. Horas después, su gobierno anunció un plan de rescate por un total de 50.000 millones de euros (69.000 millones de dólares) para Hypo, el segundo banco hipotecario del país.
Con ello, Merkel no sólo abandonó el curso que había mantenido hasta ahora sino que incluso siguió el ejemplo de la tan criticada Irlanda, a la que en la mini-cumbre de París todavía había reprochado haber emprendido este camino en solitario.
Sin embargo, el peligro de que Alemania sufriera una fuga de capital hacia Irlanda como la que se ha empezado a vivir en el Reino Unido hizo cambiar al gobierno de opinión y abandonar la senda de la consolidación presupuestaria como el máximo precepto a seguir.
El acuerdo consiste en que los bancos, que ayer anunciaron su retirada de la operación tras conocer que los problemas de liquidez del HRE eran mucho mayores de lo reconocido, duplicarán sus créditos inmediatos.
Según informó el ministerio alemán de Finanzas, los bancos se han comprometido a conceder una garantía de crédito adicional de 15.000 millones de euros que se suma a los 35.000 millones de euros a los que se comprometieron Estado y banca hace una semana.
Con estos 50.000 millones de euros se espera devolver al banco la liquidez necesaria y recuperar la estabilidad de los mercados financieros, señalaron las citadas fuentes.
El acuerdo contempla que hasta un monto total de 14.000 millones de euros el Estado asuma el 40 y la banca el 60 por ciento de los riesgos que se derivarían si el HRE tuviera que hacer uso de los créditos.
El HRE celebró el acuerdo y en una primera reacción desde su central en Múnich un portavoz señalo que el banco analizará ahora los detalles del acuerdo.
Al mismo tiempo, el primer ministro de Bélgica, Yves Leterme, dijo que el banco francés Paribas SA se comprometió a adquirir el 75% de las acciones del Fortis NV.
Leterme dijo que, a cambio, los gobiernos de Bélgica y Luxemburgo obtendrían una minoría con capacidad de bloqueo de decisiones en el Paribas.
El acuerdo se dio luego de dos días de conversaciones a puerta cerrada entre el banco parisiense, Fortis y las autoridades, en un esfuerzo por restaurar la confianza en la empresa antes de que abran los mercados el lunes.
En Islandia, especialmente afectada por la crisis crediticia, las autoridades y funcionarios bancarios trataron un posible plan de rescate para los bancos del país, que se encuentran en graves problemas.
El ministro del Tesoro británico, Alistair Darling, dijo estar listo para emprender "acciones muy vastas que no tomaríamos en épocas normales", para ayudar al país a enfrentar la crisis.
Durante el último año, el gobierno ha nacionalizado a las hipotecarias Northern Rock y Bradford & Bingley.
"La industria bancaria europea está sintiendo las corrientes que soplan desde el otro lado del Atlántico", dijo Axel Pierron, vicepresidente de Celent, empresa de asesoría e investigación financiera con sede en Boston.
Fuente: adnmundo.com