Los principales índices de la región registraron ganancias en torno al 2 por ciento el miércoles. La decisión de la Fed sobre las tasas, y del Banco de Japón, hizo subir a los mercados

Las acciones tecnológicas llevaron el miércoles las bolsas en Asia a máximos de dos meses, impulsadas por la esperanza de fuertes ganancias para Intel, mientras que el yen se debilitó luego de que el Banco de Japón resolviera mantener las tasas en el mínimo histórico.
En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio subió este miércoles un 1,2 por ciento.
El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas suubieron un 2,34 por ciento a su máximo en dos meses. Las acciones en Corea del Sur treparon un 2,1 por ciento, mientras que el Hang Seng hongkonés rebotó un 1,72 por ciento.
Los papeles en Taiwán subieron casi un 2 por ciento luego de que los inversores canalizaron fondos hacia exportadores de tecnología como AU Optronics, fortalecido por la demanda creciente de nuevas computadoras, televisores de pantalla plana y otros aparatos de consumo.
El yen cedió ganancias iniciales y se depreció a 90,60 contra el dólar luego de que el Cnaco Central de Japón (BOJ) relajó su política, eludiendo la tendencia general en Asia, donde los bancos centrales están ajustando su política o acercándose a hacerlo para contener la presión inflacionaria.
El comité monetario del BOJ decidió por unanimidad mantener las tasas de interés en el mínimo histórico del 0,1% y anunció un amplio programa para promover la concesión de créditos y lucha contra la deflación.
El dólar se movía cerca de mínimos en un mes contra una canasta de divisas debido a que las tasas de interés ultra bajas en Estados Unidos redujeron su atractivo ante las divisas de alto rendimiento. Muchos economistas no creen que Washington subirá sus tasas hasta fines de año. Ayer La Reserva Federal (Fed) estadounidense dejó la tasa de interés de referencia sin modificaciones en su mínimo histórico de un margen entre el 0 y el 0,25 por ciento.
El oro subía un quinto de un punto porcentual a 1.126,50 la onza, extendiendo las ganancias de la jornada anterior de más de un 1 por ciento debido a que la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios sus tasas de interés reafirmó el atractivo del metal.
El precio del crudo estadounidense ganaba 59 centavos a 82,29 dólares el barril tras subir 1,90 dólares la jornada anterior, apoyado por la debilidad del dólar y las expectativas de que el grupo OPEP mantendrá los recortes a sus cuotas de producción.
Fuente: adnmundo.com