En el mercado estadounidense de Chicago, el grano llegó a los 598,20 dólares la tonelada, mientras que en la Bolsa de Rosario alcanzó los 579 dólares FOB. La especulación, la oferta endeble y la demanda creciente agitan el mercado.
En un mercado dominado por los flujos especulativos que ponen sus ojos en los commodities, el precio de la soja sigue batiendo récords en la bolsa de Chicago, donde la oleaginosa alcanzó una nueva marca de 598,20 dólares la tonelada.
En su reporte semanal sobre el estado de los cultivos, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) indica que un 58% de la soja plantada es entre "buena y excelente", contra un de 57% la semana pasada. "Esto todavía es inferior al nivel del año pasado", señaló Bill Nelson, de Wachovia Securities. La cotización de la soja, a su vez, está sostenida por las estadísticas estadounidenses publicadas el lunes por la mañana, según las cuales las reservas habían retrocedido un 38% el 1 de junio en comparación con el año anterior. "Esto significa que la producción de soja puede alcanzar potencialmente los 3.000 millones de bushels (81,7 millones de toneladas) como máximo, lo que es inferior a las previsiones de la demanda, que será de 3.060 millones (83,3 millones de toneladas)", explicó Nelson.
El incremento de la oleaginosa, uno de los factores detonantes de la puesta en marcha de las retenciones móviles en Argentina en marzo pasado, dijo presente en un discurso de Cristina Fernández de Kirchner durante la Cumbre de Mercosur. "Me acaban de informar antes de ingresar a esta reunión, que el precio de la soja por ejemplo, ha llegado a 590 dólares. Hace apenas 20 días o un mes atrás, en discusiones que manteníamos con el sector agropecuario, precisamente por el precio de los alimentos y por nuevas tablas de evaluación de esos precios, se sostenía que cuándo iba a llegar la soja a 600 dólares", subrayó Fernández. "En realidad lo que estábamos proponiendo era una ficción; en ese momento el precio de la soja, no hace 4 años, hace menos de un mes, estaba en 470 dólares; hoy está a 590 dólares", agregó en defensa del esquema de retenciones móviles.
Hoy, con la soja cotizando en Chicago a 598,20 dólares la tonelada, la alícuota de retenciones se ubica en un 49,2%. Más allá del valor registrado en el principal mercado de referencia, en Argentina la tonelada de soja fue fijada en 579 dólares FOB, al que le corresponde una tasa del 48,2%.
Para el analista agropecuario Alejandro Ramírez, la suba en el precio de la soja está "influida por la fuerte participación de los fondos de inversión que salen en forma rauda de las acciones y se meten en los commodities". Ramírez dijo que en este contexto el precio de la oleaginosa, así como del complejo en general, seguirá creciendo y se colocará cómodamente por encima de los 600 dólares. También dijo que así como existió una "burbuja tecnológica" a fines de la década pasada y actualmente existe otra "burbuja del petróleo", ahora también aparece la "burbuja de la soja". "Es un precio especulativo. No tendría que estar en estos valores debido a que, con excepción de los problemas puntuales registrados en las últimas semanas en Estados Unidos, no hay problemas con la oferta de la soja. Por eso creo que la demanda no va a aguantar semejante precio", destacó Ramírez.
Por otra parte, Patricia Bergero, Subdirectora de la Bolsa de Comercio de Rosario, coincidió con Ramírez en que el precio de la soja superará con facilidad los 600 dólares la tonelada, pero su opinión con respecto a la oferta es diferente. "La próxima temporada, que Argentina y Brasil empiezan a sembrar en septiembre, sigue siendo ajustada. Si hay problemas con algunos de los tres productores y exportadores más importantes (Estados Unidos, Brasil y Argentina) será más complicada y los precios se mantendrán en alza", dijo Bergero. "Las condiciones tienen que ser óptimas y excelentes para que se revierta la tendencia alcista de precios", ya que "la demanda está muy fuerte y lejos de retroceder, aumenta en forma permanente", amplió.
Para los especialistas del ROFEX rosarino, la fuerte suba del precio de los granos, en especial de la soja, permitirían "minimizar" los perjuicios que ocasionaron al sector el esquema de retenciones móviles. "La Resolución 125 estableció un precio máximo implícito, que se ubicaba en torno a los 300 dólares para la tonelada de soja, que dejaba prácticamente sin razón de ser a los mercados de futuros agrícolas", explicó Javier Marcus, Gerente de Desarrollo del ROFEX. Sin embargo, Marcus admitió que mayores precios permitirían mejorar las perspectivas de los mercados de derivados, en especial a partir de los 600 dólares la tonelada en el caso de la soja, por la corrección implementada por el Gobierno a fines de mayo que mejoraba la curva. Más allá de eso, advirtió que las alícuotas incrementales son un "fuerte desincentivo" para que se realicen compras a futuro, dado que quien lo hace asume "un porcentaje altísimo del riesgo a la baja y percibe pocos beneficios de la suba de precios".
Fuente: adnmundo.com