La Comisión Europea puso su veto ayer a la fusión entre NYSE Euronext y Deutsche Börse, que impidió la creación del primer operador bursátil del mundo.
“La fusión entre Deutsche Börse y NYSE Euronext habría provocado una situación de casi monopolio en el mercado internacional de productos financieros derivados europeos”, explicó el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, en un comunicado.
“Estos mercados están en el corazón del sistema financiero, y es esencial que sigan siendo competitivos por el interés del conjunto de la economía europea”, dijo Almunia.
El veto, que se esperaba pese a los esfuerzos hechos hasta el último momento por las dos partes para convencer a la Comisión, frustra su ambición de constituir el mayor operador bursátil del mundo.
El proyecto de fusión preveía que el 60 % del holding perteneciera a los accionistas de Deutsche Börse, en Fráncfort, y el 40 % a los de NYSE Euronext, que gestiona las plazas de Nueva York, París, Bruselas, Amsterdam o Lisboa. La fusión habría supuesto sinergias anuales de 150 millones de euros, y ahorros de 400 millones de euros anuales a partir de 2012.
Bruselas estaba preocupada por el poder del futuro grupo, que dominaría “más del 90 % de las transacciones mundiales” de derivados europeos, productos cuyo valor depende de otro subyacente, como por ejemplo índices bursátiles, divisas o materias primas. Sus plataformas respectivas Eurex (Deutsche Börse) y Liffe (NYSE Euronext) están “en competencia directa”, apuntó la Comisión.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: dca.gob.gt