03 Nov, 2009 - 09:30:20
Hace falta construir almacenes para conservar los comestibles.
Una importante cantidad de los alimentos producidos en los países en desarrollo se pierde después de una cosecha por la falta de conservación, lo que agrava el problema del hambre en el mundo, advirtió ayer la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Las causas de la problemática mencionada son la recolección del proceso de maduración en un momento inadecuado, una exposición excesiva a la lluvia, la sequía o las temperaturas extremas, la contaminación por microorganismos y los daños físicos que reducen el valor del producto, entre otras, según explicó el ente mundial.
Los cultivos también pierden valor a causa de los derrames y los daños ocasionados por el uso de herramientas inadecuadas en la recolección y las operaciones de carga, empaquetado y de transporte.
Para ejemplificar, la FAO expuso que, en algunos países occidentales, si la fruta u hortaliza está dañada, algo marchita, poco verde, deforme o simplemente antiestética, no se coloca en las estanterías para la venta al público y, como no existe un mercado alternativo para este tipo de productos, se suele tirar a la basura.
Por consiguiente, el organismo global hizo énfasis en que, con “inversiones y formación adecuada”, el desperdicio de comida puede reducirse en forma drástica. También propuso una mayor formación del personal que trata los alimentos después de las cosechas, así como la construcción de almacenes mejor preparados para la conservación de los productos.
El problema
La pérdida posterior de una cosecha se sitúa entre el 15 y 50% de la producción, según la estimación de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
Fuente: dca.gob.gt
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