14 Jul, 2009 - 14:21:41
Los países con menor cobertura de ayuda contra el desempleo son más
propensos a tener mayores problemas sociales según estudio.
Un estudio que publicó la revista The Lancet concluye que la crisis económica ocasiona aumento del número de suicidios y asesinatos en los países afectados, en cambio, se reducen los accidentes de tráfico.
Por lo anterior los autores del informe resaltan que el desempleo es una de las causas principales del aumento de muertes, por lo que es de suma importancia que se pongan en marcha programas de formación y reinserción laboral que ayuden a mitigar los efectos adversos.
En el citado análisis, David Stuckler, de la universidad inglesa de Oxford, y Martin McKee, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, examinaron cómo las diferentes crisis económicas que han ocurrido en los últimos 30 años, han afectado a la mortalidad en 26 países de la Unión
Europea (UE).
Con un objetivo
El propósito de los investigadores era determinar qué políticas sanitarias públicas pueden servir mejor para contrarrestar los efectos de las recesiones, máxime con la problemática económica que afecta al
planeta.
Y es que a la fecha hay varias teorías acerca de las consecuencias de las crisis en las poblaciones: una corriente sostiene que provocan aumento de las enfermedades mentales, el estrés y las adicciones, mientras que otra asegura que la gente adopta estilos de vida más sanos, como por ejemplo caminar o ir en autobús en lugar de ir en carro, ya no comer comida callejera o disminuir el consumo de alcohol.
Sin embargo, el estudio que fue dado a conocer apoya de manera empírica la tesis de que las dificultades económicas, y en particular el desempleo, guardan una relación directa con el aumento de los suicidios y los asesinatos.
Por cada 1% de intensificación del desempleo en los países analizados, los suicidios entre menores de 65 años ascendían un 0.8%, curiosamente, el mismo porcentaje que los asesinatos; en cambio, los accidentes de tráfico se redujeron un 1.4%.
Si en las naciones de la UE que fueron estudiadas la falta de trabajo subía más de un 3%, los suicidios de los menores de 65 años se desarrollaban en un 4.5%, mientras que las muertes por abuso de alcohol ascendían un 28%, apuntaron los profesores en el artículo.
Stuckler y McKee no lograron encontrar pruebas de que el desempleo provocara un aumento general de la mortalidad en las repúblicas, aunque las respuestas variaron según las poblaciones de acuerdo con sus sistemas de protección social.
Por ejemplo, en las naciones de Europa central y del este, donde hay menos ayudas contra la falta de trabajo, los habitantes están muy expuestos a problemas de salud cuando el desempleo aumenta de manera drástica.
En general, estudios previos indican que la población que corre más riesgo de enfermar en momentos de crisis son los desempleados y, en particular, los menos cualificados.
Aviso a tiempo
Los autores del estudio advierten en una de sus conclusiones que los efectos de la crisis en la salud, como el miedo y la ansiedad pueden ser duraderos, los que consiguen “agarrar de manera desprevenida” a los sistemas de asistencia social y salud pública.
Sugerencias
A partir de su análisis los expertos Stuckler y McKee recomiendan a los gobiernos que protejan a sus habitantes, sobre todo invirtiendo para mantener a la gente en sus empleos y ayudar a los desocupados para que logren conseguir alguna fuente de ingresos.
Los analistas señalaron además que una mayor inversión en programas de trabajo alcanza mitigar el efecto del desempleo en las tasas de mortalidad por suicidio, a la vez ofrece “la oportunidad de crear paquetes de estímulo que logren inversiones en el mercado laboral y que a la vez promocionen la salud.
Fuente: dca.gob.gt
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