defensores del medio ambiente han detectado que los incendios forestales son provocados por personas que pretenden quedarse con tierras o aprovecharse de la madera.

Estudios realizados por organizaciones ambientalistas en Petén revelan aumento en la deforestación de los bosques protegidos de la región y ponen en evidencia la acelerada tala ilícita en el área de la Reserva de la Biosfera Maya (RBM).
Byron Castellanos, coordinador de la asociación ambiental Balam, indica que los estudios determinan que un 45% de la RBM ha sido deforestada, principalmente en los últimos dos años.
La disminución de hectáreas protegidas en Petén pone en riesgo la biodiversidad local, agrega Castellanos, la cual es única en el mundo. “Si no se interviene de manera inmediata, tiende a de-saparecer”, enfatiza.
El ambientalista detalla que los sitios más afectados están en el Parque Nacional Laguna del Tigre, el Parque Nacional Sierra del Lacandón y en la zona de amortiguamiento, donde se han detectado áreas destruidas en su totalidad.
Requieren presencia de las autoridades
El Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), en Petén, informó que en abril de 2009 encontró la tala más grande de la reserva petenera en los últimos 10 años, dijo Edín López, director técnico.
Se trata de una extensión de unas 20 caballerías de bosque talado ilícitamente en el interior de la concesión forestal La Colorada, en la aldea del mismo nombre del municipio de San Andrés.
Mariela López, directora regional de dicha organización, confirma el acelerado avance de la deforestación en el departamento, que tiene el área protegida más grande del país. Sus dimensiones son de dos millones de hectáreas boscosas, las cuales van en disminución constante.
López considera que entre los factores que influyen en la deforestación están los incendios forestales, la agricultura, la ganadería, las invasiones, la tala de madera, el tráfico de fauna y flora, el saqueo de sitios arqueológicos, el trasiego de indocumentados y la compra y venta ilegal de tierras.
La funcionaria detalla que, en lo que va del año, la base jurídica de la institución ambiental ha registrado un promedio de 220 denuncias de estos delitos, contemplados en la ley de áreas protegidas, usurpación de áreas protegidas, tráfico ilegal de flora y fauna, y atentado contra el patrimonio natural y cultural.
Castellanos afirma que “la ingobernabilidad ha facilitado el avance de la deforestación, así como las invasiones dentro de la RBM”.
Incendios sin control
Gustavo Rodríguez, coordinador del Sistema Nacional de Prevención y Control de Incendios Forestales en Petén, informa que en el 2008 y en lo que va del 2009 han sido destruidas 26,210 hectáreas de bosques, en la mayoría de casos por incendios de origen intencional. Atribuye las quemas descontroladas en la Biosfera Maya a invasores que pretenden cambiar el uso de la tierra para desinteresar a las autoridades y luego apropiarse de ellas.
En otros casos son causados por malas quemas agrícolas o rozas, que llevan a cabo los campesinos para preparar el terreno de cultivo.
Los ambientalistas consideran que la ingobernabilidad ha prevalecido desde la creación de las áreas protegidas, por no contarse con la seguridad necesaria para combatir los delitos ambientales. A ello, se suma la carencia de recursos de las instituciones gubernamentales que velan por el resguardo y protección de las mismas.
Fuente: dca.gob.gt