La carne de estos mamíferos, es menos atractiva para los jóvenes japoneses e incluso algunos consideran que la caza supone una mala imagen para el país.
Mientras que la cantidad de carne de ballena disponible se ha doblado desde 1995, el precio, que en otra época estuvo por encima de los 27 euros el kilo, ha caído en este periodo en un 30%, hasta los 18 euros, aún por encima de los 16 euros del kilo de ternera y de los precios muy inferiores de la carne de cerdo o de pollo.
La Asociación Ballenera Japonesa está distribuyendo panfletos para fomentar el consumo de carne de ballena, en los que aseguran que "incluso si capturamos 2.000 ballenas al año por 100 años no pasa nada porque la población de ballenas está aumentando".
Por: Tropico Verde