Despertar todas las mañanas con el temor de caer junto con sus viviendas en un abismo, es la preocupación de miles de familias asentadas en lugares de alto riesgo; para mitigar cualquier calamidad, muchas personas optaron por sembrar bambú e izote en laderas y barrancos.
Los jardines formados por estas plantas, contribuyen a reforzar el terreno vulnerable a deslaves y derrumbes, debido a la época lluviosa en el país.
Como un ejemplo de ello, en un mes 3 mil varas de bambú han sido plantadas en asentamientos de las zonas 7, 12 y 21 de la ciudad capital, informó Brandy Morales, monitor regional de la Coordinadora Interinstitucional para la Atención de Asentamientos Precarios del Ministerio de Comunicaciones.
El funcionario dijo que luego de una serie de estudios técnicos, determinaron que esta especie oriunda de la India, es la planta “perfecta” para recubrir sitios frágiles por el grado de erosión que sufren, además la aplicación consiste en métodos sencillos; indicó que una característica del bambú, es el poco peso que representa para un lugar inestable, debido a que otras clases de flora, podrían generar mucho peso, haciendo colapsar el suelo.
“Donde no se pudo instalar un muro perimetral de concreto, fueron apostadas varas de bambú” agregó Morales, quien declaró que los resultados del programa se verificarán el próximo año y para enfrentar la escases de agua durante el verano, buscan los mecanismos para abastecer del vital líquido las plantaciones.
A pesar de estas ventajas, el clima lluvioso que impera en la costa sur, deteriora los caminos de acceso a las fincas donde se cultiva la planta, lo que dificulta el transporte a la región central del país, subrayó.
Para otros lugares que necesitan ser reforestados, también es factible utilizar robles, encinos, pinos y cipreses explicó William Melgar del Instituto Nacional de Bosques. La particularidad de estos árboles, radica en el brote de raíces profundas “que amarran el suelo” añadió.
En otros lugares del territorio nacional, la población utiliza el izote, como otro medio para fortalecer el suelo.
Limones y naranja
Aunque en menor escala, los árboles productores de estos cítricos también ayudan a la compactación de la tierra. En lo que va del año, el Fondo Nacional para la Paz ha entregado 5 mil plantas en diferentes comunidades, declaró Yuri Silva, delegado metropolitano de esta institución estatal.
Medida efectiva
“Lo importante es regenerar la capa vegetal” mencionó Andrés Casasola, director de mitigación de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres. El delegado de Conred expuso que el bambú cumple con esta función, pero también pueden utilizarse plantaciones propias de cada lugar para disminuir catástrofes.
Es necesario
Rolly Escobar, representante de pobladores ubicados en asentamientos humanos de alto riesgo, calificó como necesaria la tarea de reforzar las laderas con este tipo de árboles, por parte de las instituciones del estado. El dirigente mostró anuencia para implementar este mecanismo en diferentes distritos peligrosos.
Bambú
Planta de la familia de las gramíneas, originaria de la India, con tallo leñoso que llega a más de 20 metros de altura, y de cuyos nudos superiores nacen ramitos muy cargados de hojas grandes de color verde claro, y con flores en panojas derechas, ramosas y extendidas. Las cañas, aunque ligeras, son muy resistentes.
IZOTE
Árbol de América Central, de la familia de las liliáceas. Es una especie de palma, de unos cuatro metros de altura, con ramas en forma de abanico, hojas fuertes y ensiformes, punzantes y ásperas en los bordes, y flores blancas, muy olorosas, que suelen comerse en conserva. En España se cultiva en los jardines. Su raiz suele ser fuerte y resistente, compacta grandes extensiones de tierra a su alrededor. Productos del izote son usados para la construcción de viviendas u otro tipo de habitaciones. Las hojas son materia prima para la obtención de fibras de buena calidad.