Realmente lo que aquí le llaman educación es un fracaso.

Por: Gustavo Bracamonte
A pesar que el tiempo pasa, las nuevas tecnologías se van de rispa, la ciencia descubre misterios que antes eran monstruos que se comían a la gente, que han venido a menos las crueles dictaduras militares, que se habla mucho de democracia, muy a pesar de eso, continuamos en este paisito viviendo como salvajes.
Sólo fíjense pues, una población completa mantuvo retenidos a 29 policías por varios días con el temor aquel, que les prendieran fuego porque las masas son sensibles a la voz de mando de algún carnicero. Universitarios de la facultad de agronomía, híjole, estudiantes que estudian la ciencia del saber, diría mi abuela, mantuvieron retenidos a miles de estudiantes quienes no sabía de qué se trataba la maniobra de cavernícolas. Vaya pues, la cosa no queda ahí, estudiantes de la Escuela de Comunicación y encapuchados retuvieron por varias horas en uno de los edificios cual secuestradores de mala racha sus propias compañeras y compañeros. Toda una muestra que el estudio no quita tontera.
Seguimos, un ingeniero muere de un balazo sólo por robarle la computadora, pandillero asesinado lo encuentran envuelto en una mantita a la orilla de la carretera, mujer la encuentran muerta y sigue la retahíla de hechos que demuestran que la civilización todavía no ha pasado por nuestro país, que estamos lejos de arreglar nuestra situación de ser una partida de analfabestias.
Realmente lo que aquí le llaman educación es un fracaso. He puesto de ejemplo desde las comunidades más lejanas, que por cierto se me había ido la onda de mencionarles Sololá, hasta gente universitaria que más parecen vividores y maleantes. En nada cambia la situación. Se debe emprender una campaña de alfabetización que incluya derechos humanos, valores, pensamiento correcto, el diálogo. A todos por parejo.