Hay alumnos que no necesitan estudiar, gracias a que tienen buena memoria. Sin embargo, este no es el caso para la mayoría de personas. Así que primero lo primero: sin la voluntad para estudiar no se llega a ninguna parte y, para ello, los incentivos que se tengan son decisivos.
Encontrar dicha motivación no siempre es fácil, especialmente cuando existe toda una gama de distracciones más divertidas o entretenidas. Pero los años escolares, en muchos casos, van formando los intereses de la gente y a la larga, determinan los rumbos que de ahí en adelante tomará cada individuo.
•Por lo tanto, el mejor estímulo para estudiar es el que nace de uno mismo. ¿Cuál es tu meta? ¿Querés ser abogado, ingeniero en sistemas, nutricionista, antropólogo, guía de turismo, escultor o escritor?
•El camino más seguro para llegar a serlo es el del estudio.
•Las técnicas que uno adopte para estudiar son importantes.
•Hay personas que necesitan completo silencio para poder concentrarse. Otras prefieren música de fondo y crean melodías para memorizarse la información. Experimentá con diferentes técnicas hasta encontrar la que te funcione mejor.
•Es indispensable que te sintás cómodo y que contés con una buena iluminación.
•Intentá permanecer sentado y estudiando durante tres cuartos de hora, para luego descansar cinco o 10 minutos.
•Mientras menos distracciones te permitás, mejor.
•En cuanto a un horario, es recomendable que cada día le dediqués una hora u hora y media a tus tareas y entre 45 minutos y una hora al estudio.
Para muchos, enero es sinónimo de regreso a clases. Es importante que comencés el nuevo ciclo escolar con una buena actitud y que acompañés tu optimismo con saludables hábitos de estudio. A continuación te ofrecemos algunos tips.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: dca.gob.gt