Para entender gran parte de los casos hay que tener en cuenta un par de factores: En primer lugar que en el día a día cuando el examen está lejos es más difícil priorizar ese examen por sobre la interesante, o no tan interesante, actividad alternativa (Salir, hacer otra cosa, ver televisión, etc).
Aunque esto no explica por qué luego de una mala experiencia no se toman recaudos para la próxima vez. Y eso nos conduce a otra opción: ese estado de tensión que viven los estudiantes en la época previa al examen podría no ser tan indeseado como lo cuentan en un primer momento.
Si bien es descrito como de sumo displacer y malestar, vemos en la repetición (ya que se lo vuelve a vivir una y otra vez) y en el modo de contarlo, un atisbo de placer producido por esa concentración de estrés, tensión y adrenalina; que luego son disipadas rápidamente en la situación de examen.
Esa acumulación de energía y de tensión; luego descargada de golpe, no puede más que parecerse al que se produce en situaciones generalmente placenteras como ser en una relación sexual. Ahora bien. ¿Esto quiere decir que los estudiantes disfrutan de ese mal momento? En parte sí y en parte no.
Como cualquier síntoma contienen una parte displacentera y otra placentera que lo sostiene (aunque a veces es desconocida para el que la padece).
Si esto pasara una sola vez y luego el estudiante aprendiera de la experiencia y lograra no repetirlo, no se aplicaría; pero como en la mayoría de los casos esto se repite, me veo obligado a suponer que algo bueno debe tener todo esto, algo que esos estudiantes no están dispuestos a perder.
Hay que ver, en cada caso, si realmente les molesta, o si por el contrario ese instante de inmenso placer al terminar el examen, que aumenta por la tensión anterior, implica algún tipo de "disfrute" que lo merece. Incluso se puede rastrear un cierto disfrute en algunos estudiantes de darse un "atracón" de estudio a último momento. Sin contar que al igual que el masoquismo, es posible que el mismo malestar resulte placentero.
¿Cómo saber cuándo se trata de un síntoma y cuándo de una dificultad?
Para distinguir esto sirve pensar si es una dificultad que se soluciona aprendiendo a estudiar y con fuerza de voluntad o si por el contrario estas cosas apenas ayudan un poco.
Publicado por: Oscar Estrada
Fuente: altillo.com