18 Oct, 2009 - 11:45:06
La entrevista es un paso más en el proceso de selección. Tras haber entregado anteriormente el currículum, la empresa determina que el candidato reúne los requisitos del puesto vacante y decide realizarle la entrevista. Normalmente la pasa junto con otros candidatos que también han sido seleccionados. El objetivo es elegir de entre todos ellos la persona que más se ajusta a las necesidades de la empresa.
La entrevista tiene como finalidad profundizar sobre la información que aparece en el currículum del candidato y comprobar su estilo personal en cuanto a conocimientos, aspiraciones, habilidades, actitudes, personalidad, etc. De esta forma, se podrá elegir a la persona con el perfil adecuado para el puesto ofertado.
Para ello, la persona que desea obtener ese puesto de trabajo debe saber vender su candidatura a la empresa, convenciendo al entrevistador de sus cualidades y capacidades, y destacando de entre los demás candidatos. Tiene que convencerles de que es la persona que ellos buscan.
Veamos a continuación algunas sugerencias para afrontar con éxito una entrevista de selección:
- Es importante ir a la entrevista con las ideas claras sobre lo que podemos ofrecer a la empresa y cuáles han sido los motivos que nos han llevado a solicitar ese puesto de trabajo. Debemos llevar el currículum y conocerlo perfectamente, intentando recordar fechas, puestos ocupados, cursos de formación, etc.
- Hay que tener claro también cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles, tanto profesionales como personales. Debemos razonar nuestros puntos fuertes o cualidades enumerando ejemplos concretos o experiencias vividas. Con respecto a nuestras debilidades o defectos, no hay que sacarlos a relucir, pero debemos estar preparados y saber razonarlos positivamente por si nos preguntan por ellos. Por ejemplo, si decimos que somos nerviosos, debemos razonarlo diciendo que siempre tenemos que estar activos.
- Estar informados sobre la empresa, conocer cuáles son sus actividades, de qué tipo de empresa se trata, sus productos y marcas, sus directivos, su implantación nacional y en el extranjero, sus campañas publicitarias y sus competidores. En definitiva, una buena preparación demostrará interés sobre la empresa y te distinguirá de los demás candidatos.
- Ir preparado físicamente para la entrevista. Vestir de manera correcta y adecuada para el puesto que se oferta. No es lo mismo acudir a una entrevista para trabajar en una discoteca que para un puesto de administrativo en un banco.
- Es muy importante ser puntual. Lo mejor es acudir con diez minutos de anticipación, de esta forma podremos serenarnos y habituarnos al entorno.
La forma de actuar y comunicarnos durante la entrevista son otros factores que desea observar el entrevistador para obtener más información sobre nosotros. Veamos algunas sugerencias para dar una buena imagen de nosotros mismos.
- Apariencia. La primera impresión es esencial. Nuestro aspecto físico proporcionará al seleccionador información muy valiosa sobre nuestra personalidad. Hay que ir vestido correctamente y con un buen aspecto físico.
- Actitud segura. Al entrar debemos caminar con seguridad, saludar verbalmente y darle la mano a la persona que nos va a entrevistar mirándole a los ojos. Debemos también esperar sin sentarnos hasta que nos lo indiquen.
- Postura correcta. Hay que situarse frente al entrevistador de forma correcta, sin estar demasiado rígido (demostraría estar muy tenso) ni dejándose caer sobre la silla (demasiado relajado) y debemos evitar gestos defensivos, como cruzar los brazos o esquivar la mirada. También tenemos que evitar jugar con algo en las manos, como anillos, bolígrafo, etc. (evidenciaría demasiado nerviosismo).
- Mostrar interés. Hay que prestar atención en todo momento y hacer preguntas referentes al puesto al que optamos, pero no debemos hacerlas respecto al sueldo o las vacaciones.
- Expresión correcta. Es muy importante la forma de expresarnos, debemos hacerlo de manera estructurada, contestando a lo que nos preguntan de forma concreta, sin divagar y razonando las respuestas.
- No mentir. El contenido de nuestro currículum, lo que expresamos verbalmente y el lenguaje no verbal, tienen que estar en armonía.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com
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