El compañero de trabajo ventajoso responde a la figura de un individuo que se aprovecha y utiliza a un tercero para un beneficio propio. El trepismo se da cuando alguien quiere mejorar sus condiciones de trabajo y llegar lo más arriba posible sin importar los medios que utilice para conseguirlo, su objetivo es subir sin importar cómo.
Es muy difícil descubrirlos, el trepador nunca va a compartir información con el trepado aunque sí va a intentar sacarle toda la que pueda. Por ello, no le importa pisotear a los demás, desacreditarles y mentir sobre ellos con tal de llegar a donde pretende.
Este tipo de situaciones se da con más frecuencia en empresas poco organizadas o con pocos puestos de dirección y muchos empleados que persiguen con insistencia ascender.
También es cierto que hay empresas cuyos jefes promueven este tipo de conductas entre sus empleados porque piensan que es bueno para el crecimiento de la empresa, cuando en realidad es al contrario.
Su forma de actuar es muy sutil. El trepador suele utilizar el rumor para difundir comentarios que puedan dañar o desacreditar al otro, suele apropiarse de las ideas y éxitos de los demás.
Su primer objetivo es desacreditar a los que pueden sobresalir por encima de él. Se dedica a hacer la vida imposible a su víctima controlándola, manipulándola, humillándola, difundiendo rumores negativos sobre ella, utiliza la desacreditación y descalificación muy sutilmente.
Es muy frecuente que la víctima llegue a creer que tiene mala imagen entre sus compañeros, dude de su capacidad de trabajo, empiece a cometer errores que antes nunca había cometido, piense que está siendo juzgada por todos los que le rodean, etc. El efecto es tan destructivo que llegan a plantearse abandonar el puesto de trabajo.
Aparentemente suele ser una persona agradable y dócil pero bajo esta apariencia se esconde una personalidad dependiente, insegura, que no soporta a nadie que le haga sombra o pueda destacar más que él. El trepa es prepotente, carece de empatía, es celoso, desconfiado y necesita sentir que todos le admiren.
La relación con sus compañeros suele ser superficial y centrada en los intereses. Aunque aparentemente parece que es el que más trabaja de la empresa, en realidad no es así ya que todo su esfuerzo está centrado en desacreditar a su rival, destacar ante el jefe o intentar relacionarse con aquellas personas que le pueden ayudar a conseguir su objetivo.
Las personas que son atacadas por un trepador acabarán sufriendo estrés, insomnio, jaquecas, problemas digestivos, desmotivación, angustia, etc.
Trabajar con un trepa también tiene consecuencias para la empresa. Este tipo de personas rompen la armonía y buen ambiente laboral, hacen que los demás acaben rindiendo menos, disminuya su efectividad, aumente el absentismo laboral, etc.
Reconocer y detectar a un trepador no es fácil pero suele ser evidente con el paso del tiempo, tanto por la actitud como por los resultados tanto del trepa como de su posible víctima, con lo cual ante esto, solo cabe plantearse como actuar frente a este tipo de personajes.
Tenemos que determinar con la mayor claridad posible en qué nos está afectando y en qué nos puede llegar a afectar, así como nuestro grado de aceptación y sumisión para poder convivir con la situación.
Lo más importante es mantener el equilibrio psicológico y no perder la calma. Son varias las formas de actuar y no es fácil. Lo primero es estar muy convencido de la estrategia a seguir y mantenerse muy firme. Para ello hay que armarse de grandes dosis de paciencia y, sobre todo, intentar evitar implicaciones emocionales.
La mejor técnica antes de actuar es la observación, es decir contemplar todo lo que ocurre, tomar nota, conseguir pruebas, conocer perfectamente al trepa y después actuar.
No es aconsejable luchar contra él sino actuar con discreción. Afronta los problemas y conflictos, contestar cuando sea necesario y si es posible con ciertas dosis de paciencia y sentido del humor; la mejor arma es sonreír. Además de desorientar y desconcertar al trepador, facilita la convivencia.
Intente hacerte con pruebas de lo que él está haciendo y toma notas. Si es posible, intenta que otras personas estén delante cuando el trepador esté actuando ya que lo mejor es hacer que los demás vean como actúa, descubrirlo en público, que todos sepan lo que es capaz de hacer.
Intente seguir trabajando como siempre, no dejes que nadie lo pisotee. Procure tener sentido del humor y relacionarse con otros compañeros de trabajo para que la jornada laboral sea más llevadera.
Tenga cuidado con la información que posee, procure que el trepador no tenga acceso a ella, vigile la agenda, los informes, documentos personales, etc. Debe ser prudente a la hora de hablar y dar información. Cuanta menos información ofrezca, mejor.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com