El arquitecto es un profesional preparado para elaborar proyectos arquitectónicos que satisfagan a la vez las exigencias estéticas y técnicas.
La carrera de Arquitectura es la única titulación dentro de las enseñanzas técnicas que combina la formación científica con la humanística. El arquitecto es un profesional capaz de proyectar diseñar y calcular, dirigir y controlar obras de edificación y urbanismo.
Las enseñanzas que conducen a la obtención del título deben garantizar, entre otras cosas, una aptitud para elaborar proyectos arquitectónicos que satisfagan las exigencias estéticas y técnicas; un conocimiento adecuado de la historia y de las teorías de la arquitectura; conocer las bellas artes como factor que puede influir en la calidad de la concepción arquitectónica; un conocimiento adecuado del urbanismo y la planificación y una capacidad técnica que le permita concebir edificios que cumplan las exigencias de los usuarios, respetando los límites impuestos por los imperativos presupuestarios y las regulaciones en materia de construcción.
Realización de proyectos
Aitor Goitia, profesor de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad San Pablo-CEU en la que cada año se matriculan unos doscientos alumnos afirma que las competencias de un arquitecto son variadas pero "la más popular es la realización de proyectos arquitectónicos en promociones de viviendas, museos... Últimamente se ha convertido en una profesión mediática con grandes obras realizadas por arquitectos tan conocido como Norman Foster, Santiago Calatrava o Rafael Moneo".
Para Goitia se trata de una carrera con una base formativa muy amplia, compleja pero también muy atractiva:"Los alumnos pueden desde dibujar con un pincel en un caballete hasta hacer cálculos de estructuras con programas informáticos", afirma.
Hace diez años, el sueño de cualquier licenciado en Arquitectura era crear su propio estudio como profesional independiente. "Las últimas encuestas indican que hoy el noventa por ciento de los titulados prefiere trabajar para una gran empresa constructora o un gran estudio. Normalmente, es difícil que las aventuras en solitario en esta profesión lleguen a buen puerto. Es complicado encontrar clientes y hay muchos estudios que acaban cerrando", señala Goitia.
Añade que la actividad de un arquitecto en una obra se compone de dos fases: "La primera es el proyecto, cuyo encargo puede adjudicarse directamente o por concurso; se diseña un proyecto y otros profesionales lo ejecutan y construyen; la segunda es la dirección de la obra: la comprobación exacta de que se siguen los pasos propuestos. También es el responsable de la obra".
Fuente: expansionyempleo.com