Los vecinos de Brooke Shields no se sienten nada contentos con su llegada a causa de los constantes ruidos que provocan los trabajadores que actualmente se encuentran haciendo algunas mejoras al inmueble por el cual pagó más de cuatro millones de euros.
Según información difundida en varios medios de comunicación es tal la molestia de los habitantes que rodean el domicilio de la actriz que muchos de ellos han pensado hasta en mudarse en caso de que la situación no mejore como lo manifestó uno de los afectados a un diario neoyorquino.
"Empiezan a trabajar todos los días a las seis de la mañana, la gente está indignada. Llevan meses así y los inquilinos de los edificios de alrededor están amenazando a los propietarios con dejar los apartamentos si esta situación no cambia".
Además se comenta que los arreglos han sido de tal magnitud que incluso se ha tenido que cerrar una acera cercana a su casa.
Aunque por el momento ni la actriz ni su representante han querido dar ninguna declaración al respecto, se sabe que los obreros han pedido a los quejosos que cualquier problema que tengan lo traten directamente a la actriz.
Fuente: celestrellas.com