14 Sep, 2009 - 16:30:08
La patria chica es un término que evoca la nostalgia por un lugar de pertenencia. Patria chica es aquel lugar que se piensa como espacio de origen, como un paraíso.
Con un proyecto “de encargo” bajo el brazo, Andrea Aragón realizó un diagnóstico visual de ese nuevo paisaje quezalteco animado por una desesperada carrera que intenta tocar, como meta, la modernización definitiva de la segunda ciudad más importante de Guatemala.
A través de sus entornos, sus movimientos humanos urbanos, de la yuxtaposición de arquitecturas prefabricadas y otras producto de las remesas familiares, estas imágenes dan cuenta de un escenario caótico y de esos nuevos fenómenos estéticos que reflejan el afán de sus habitantes por colocar a Xela a la par de la capital.
Frente a las nuevas estéticas, es un respiro encontrar lugares únicos, como la reserva natural custodiada por Juan Domingo Barrios en San Miguel Sigüilá. Esta propiedad, heredada por su familia, ha sido un espacio de investigación agrícola. Como pequeño paraíso es uno de los últimos vestigios de la naturaleza que rodea a Quetzaltenango.
Reunir la obra de Andrea Aragón y Juan Domingo Barrios es una manera de encontrarnos con una realidad fragmentada y un hecho indiscutible: los delirantes cambios de los últimos años anuncian la despedida definitiva de la patria chica, ya que cualquier intento de convivencia entre el afán de modernización y la preservación de los espacios verdes es un acto fallido.
Artistas: Andrea Aragón y José Domingo Barrios.
Curaduría: Anabella Acevedo y Rosina Cazali.
Fecha: Del 12 de septiembre al 12 de octubre.
Lugar: Casa No’j, Parque Central. Quetzaltenango.
Fuente: cceguatemala.org
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