12 Dic, 2007 - 18:23:00

El sÃmbolo más antiguo y el más presente: pacto del hombre con su destino.
Ayer vivo en el tatuaje tibio, en la pluma del tocado o del penacho.
Pequeño enseña empuñada por las legiones y los clanes, crece en la polvareda de las Cruzadas, ondea sobre olmos y escudos remachados de bronce, palpita al galope de los corceles y bajo la metralla.
EspÃritu del tótem o del rascacielo, pabellón en el mástil o bandera patria, entre el fierro de la lanza y el blindaje de la armadura, del tanque o de la cápsula, acompaña e inmortaliza cada avanzada del hombre en la fe y en el espacio.
Es hermoso el sÃmbolo escogido por Luis DÃaz para esta nueva muestra pictórica. Enarbola con ella sus creencias en un arte liberado de subjetivismos y de complacencias personales. Rechazando el enclaustramiento, busca resueltamente en los campos abiertos de la técnica y de la aventura cósmica un común denominador y una nueva dinámica correspondientes a nuestra era.
Su trayectoria se inspira en realidades contemporáneas abstractamente enunciadas: Por art, Op art, léxico cinematográfico de vanguardia, música electrónica, técnicas de sondeo en todos los ámbitos, generadoras de una nueva poesÃa de la plástica.
Al cincel paciente que labraba las rocas se ha sustituido la fragilidad fugitiva de los “luminales” musicales modelados por la luz misma –acaso la del laser o del rayo gamma-; los juegos prismáticos del plástico, a veces cuajado alrededor
del fragmento meteórico; las hipertrofias formales de Nevelson y de Tony Smith.
A la transposición sobre el lienzo de motivos pertenecientes a un orden superior, espiritual o fÃsico, ha sucedido la reivindicación de la materia y de las formas primigenias.
De la banalidad del Por art, ya superada, Luis ha retenido motivos simbólicos de esta rehabilitación y de la ruptura con la fragmentación pictórica y el egocentrismo mórbidamente cultivados por los pintores de post guerra que llevaban el arte al suicidio. Con sus toscos suecos de madera, sus pipas caseras, sus delantales y sobrecamas tradicionales acopladas con el “Stars and Stripes”, el Pop arrió las antenas de la exploración subconsciente y echó anclas en las raÃces más terrenales del hombre.
En la pintura de DÃaz, bandas, franjas, ondas, a la vez que testimonian de este retorno a un origen concreto, sirven para conectar el motivo principal: ojo, eje o simple perno, con vibraciones ubicadas más allá del registro visual. Se abren
los imprescindibles campos de fuga pero hacia el espacio exterior, hacia el infinito que no limita ningún marco, real o figurado.
Ejemplo de la “tradición instantánea” norteamericana, como la calificara el sutil Jean Cocteau, el Op art surgió colateralmente al Pop con ritmo fulminante y volvió a encerrar la expresión plástica en derroteros más castigados. A la exaltación del folklore familiar, a las maniquÃes petrificados de Andy Warhol y de Segal –descendientes en lÃnea directa de Kandisky- sucedió el retorno al abstraccionismo y el triunfo de la lÃnea y del color.
Base de las estructuras móviles, metálicas y cantantes que aspiran a evocar el rostro universal poco a poco captado por la instrumentarÃa de precisión más sofisticada, sola o en haces etéreas, la lÃnea recta y sus flexibles combinaciones
reintrodujeron el infinito geométrico, plano y espacial como principio de todo ritmo, de toda dinámica, en las estructuras absolutas.
De este matrimonio entre la técnica y los nuevos campos abiertos por la prospección espacial, arrancan las últimas y más valederas expresiones del arte contemporáneo. Las sinfonÃas del vapor a presión, el ritmo melódico de la resaca, el desgranar del aire en el follaje, en “Log-Up” y en el “Desierto Rojo” de Miguelangel Antonioni; las grabaciones de Varese, Berio, Stockhausen y Xenakis que introducen la gama de los infra y supra sonidos, electrónicamente captados y graduados, en la instrumentación musical; las metamorfosis de la materia y la reorganización del conocimiento a base de
las nuevas sÃntesis, tema principal de la exposición de Montreal donde estuvieron expuestas las realizaciones más adelantadas de la técnica contemporánea: bio-fÃsica, bio-quÃmica, utilización de la energÃa atómica, comunicación vÃa satélite, exploración submarina y cósmica, kinetismo, trasplante de órganos, todo a la hora actual señala el advenimiento de una mutación detectada desde el fin de la guerra por filósofos, cientÃficos, artistas y técnicos.
Las rupturas del tejido planetario, de las barreras del sonido, del aire, no podÃan dejar de repercutir en nuestras propias moléculas y es conmovedor el testimonio de solidaridad y unidad fundamental que dan los jóvenes de todos los paÃses, grandes y chicos al mostrase conscientes de esta evolución que afecta a todo ser inteligente.
Luis DÃaz ha sido desde el principio de su carrera pictórica el más receptivo al mundo exterior. Nebulosas Ãgneas, formas meteóricas, planos a escala planetaria, velas y banderas han sido los temas favoritos de este joven artista que deja siempre circular el aire de las alturas en sus telas y en sus grabados. Su contacto con la materia ha sido siempre directo, como la prueba la selección de sus formas, de sus tintes naturales o acrÃlicos, de sus colores. Su estilo y
sus temas son funcionales, sin intelectualismos ni rebuscamientos en la interpretación del mundo circundante.
Gracias a esta disciplina de la que no se aparta, paisajes siderales y planos geométricos se encarnan en sÃmbolos familiares entre los cuales sobresale la herramienta elemental: tenallas, engranajes, llaves, ejes y remaches
transfigurados por la intuición.

Sobre los campos de gula y de azur, se abren en abanico formas prensiles vivas, provocativas para la imaginación, ennoblecidas por su propia supeditación a su función básica y esencial. ¿No son, en verdad, los perfectos instrumentos concebidos por la mente ingeniosa del hombre algo asà como sus primeros satélites? De la máquina simple, aplacan, polea, que le permitieron triunfar de las otras especies, a la rueda, a la vela, a la bóveda que le sometieron los espacio terráqueos, hasta el Surveyor o el Lunik que circundan nuestro globo, la diferencia es de lo simple a lo complejo.
En palabras de filósofo Bachelard: “la fÃsica y la quÃmica contemporánea son antalógicas...
Todos los descubrimientos estaban implÃcitamente contenidos en el primer sÃlice tallado, en la primera flecha.
Y Picasso, que sabe algo de las metamorfosis de las formas, lo resumió hace tiempo en una fórmula genial: “Yo no invento nada, yo descubro”.
Luis DÃaz ha captado también esta relación entre el hombre y el universo. La expresa a través de formas sugestivas, bellas, y de tonalidades sutiles que cubran fácilmente matices de pergamino.
Ha alzado la mano de obra al nivel de la obra, los útiles familiares al plano de la estética pura.
Estandarte contiene “standard” y el pintor juega sin ambigüedad sobre estos dos conceptos aparentemente reñidos pero que hoy se completan.
Torres, unicornios crecientes y cruces que separaban los campos del antiguo blasón han cedido el paso a los sÃmbolos vitales del código planetario.
El cÃrculo, el triángulo, la rueda, la flecha, hasta la apóstrofe y el guión, son miembros de una terminologÃa mundial que jalonea carreteras, aeropuertos, complejos industriales y todo lo regido por la electrónica y la cibernética.
Naturalmente, los primeros en presentir y en vivir las realidades contemporáneas, opacadas por prejuicios y rutinas mentales, son los artistas.
Una causa común los solicita a todos, la del hombre consciente, que forja hoy un vocabulario nuevo para comunicar con sus semejantes a través de sÃmbolos universales.
Para ello tenemos que volver hacia una génesis no adulterada y reanudar el diálogo con el universo sin tomar en cuenta las normas elaboradas por una sociedad super organizada a costa de su libertad.
Esta es la ley que todo artista que vive su contemporaneidad ha de respetar. Nacionalidades, himnos, partidos resultan superfluos ante el devenir de la especie pensante. El hombre Es y le toca despejar el velo de su propia incógnita.
Bajo este aspecto casi eucarÃstico, y siguiendo las huellas teilhardiantes debemos redescubrir las especies fundamentales de nuestro origen: metaloide, gaseoso, orgánico, espiritual, para fundirlas como en este caso en armonÃas más puras y más universales.
LUIS DIAZ
Luis Humberto DÃaz A., nació en Guatemala, el 5 de diciembre de 1939. Autodidacta.
EXPOSICIONES COLECTIVAS:
1961 Certamen de Pintura y Escultura de la Asociación de Estudiantes Universitarios de Guatemala.
1962 Participación en el III Festival de Artes Plásticas. Guatemala.
1963 Exposición colectiva “GalerÃa Forma” de El Salvador.
Certamen Centroamericano de Pintura y Cerámica, Guatemala.
1964 Exposición colectiva “GalerÃa First Federal”, en Puerto Rico.
1965 Exposición “Feria de BerlÃn”. Alemania.
Certamen Centroamericano de Escultura y Grabado. Guatemala.
Certamen Centroamericano de Pintura en El Salvador.
Muestra Guatemalteca en la Feria Mundial de Nueva York.
1966 Pintura para la IV Bienal de ParÃs.
Certamen Centroamericano Pintura y Cerámica. Guatemala.
Juegos florales Hispanoamericanos. Quetzaltenango. Guatemala.
II Bienal de Grabado Americana de Santiago de Chile.
Exposición colectiva de artistas guatemaltecos en el Museo de Arte Moderno de Miami. Estados Unidos de Norteamérica.
1967 Concurso “Junio 1967”. Instituto Neurológico de Guatemala.
Participación en la Bienal de San Pablo. Brasil.
Primer Certamen Centroamericano. Tegucigalpa. Honduras.
1968 Participación en la III Bienal americana de Grabado. Santiago de Chile.
EXPOSICIONES PERSONALES:
1964 Escuela Nacional de Artes Plásticas.
1965 GalerÃa DS. Guatemala.
1966 GalerÃa DS. Guatemala.
1967 GalerÃa DS. Guatemala.
Obras en colecciones privadas de: el Salvador, Perú, Venezuela, Alemania, Puerto Rico, Estados Unidos, México y Guatemala.
PREMIOS
Primer Premio en Pintura y Primer Premio en Escultura en el Certamen de la Asociación de
Estudiantes Universitarios de Guatemala, en 1961.
Primer Premio en pintura “Juannio 1966”. Guatemala.
Primer Premio en pintura “Juannio 1967”. Guatemala.
Mención HonorÃfica. Certamen de Cultura de El Salvador.
Tercer Premio en el primer certamen centroamericano. Tegucigalpa. Honduras. 1967.
Co-fundador de la GalerÃa DS de Guatemala.
marzo de 1968
©
deguate