07 Nov, 2008 - 19:07:30
MINI JUANNIO EN EL INSTITUTO ITALIANO DE CULTURA EL MARTES
Por Edith Recourat
Cerrando con broche de oro un brillante año de actividades renovadoras, el Instituto Italiano de Cultura presta hoy su concurso para la realización de una obra de gran significado para la comunidad indígena de San Lucas Tolimán, a orillas del lago Atitlán.
Fuera del circuito exclusivamente turístico, cuyos mecanismos funcionan puntualmente para beneficios de los visitantes extranjeros, los pueblos del lago sufren males endémicos como otras tantas comunidades del interior del país. El peor de todos es la desnutrición o malnutrición, que diezma continuamente a los niños y ningún programa de ayuda gubernamental o de asistencia provista por entidades como la A.I.D. o “Cáritas” logra remediar la situación. Intervienen factores de orden psicológico y humano demasiado complejos para ser analizados por el profano. Lo cierto es que ni los alimentos ni las medicinas llegan a su debido tiempo y que los niños se mueren de hambre a escasos kilómetros –a veces a pocas cuadras- de los escenarios de lujo cuyos moradores ni sospechan la realidad circundante.
Esta situación ha movido a un grupo de habitantes de San Lucas Tolimán a fundar su propio grupo de asistencia mutua. Bajo el signo de “Itzamna”, dios maya de la medicina, han decidido erigir un hospital en el centro de la población a base de ayuda mutua y de cooperación voluntaria. Todos sabemos que el esfuerzo propio es el que genera el máximo amor y la máxima identificación con una obra y los luqueños cargan cada día rocas de peso descomunal para levantar las paredes de su centro hospitalario. Pero, como la mano de obra y los materiales naturales no bastan, han acudido a una mujer indígena como ellos, modesta y generosa como ellos, que ha reproducido en múltiples lienzos, internacionalmente conocidos el tema general de toda motivación humana, el tema eterno de la maternidad: Nan Cuz. Guatemalteca transplantada debido a un extraño juego de circunstancias, niña privada del auténtico calor materno ¿quién mejor que Nan Cuz puede identificarse con las madres cansadas de sufrir. Con Georges, su esposo, Nan ha obtenido un inestimable ayuda de sus amistades alemanas bajo la forma de equipo y medicinas para los niños de San Lucas Tolimán.
Falta ahora construir el edificio y levantar ante todo los cimientos del mismo. Nan ha pensado en la posibilidad de una subasta para ayudar al niño hambriento y enfermo del lago y, como se trata de una cooperación espontánea, de una ayuda sin galardones y sin premios, al fin, de una acción gratuita que satisface el corazón, han respondido casi todos los artistas que hemos podido contactar para que el martes 12 de diciembre en el Instituto Italiano de Cultura y contando con el martilleo simbólico del doctor Ricardo López Urzúa, se lleve a cabo una subasta navideña para el niño del lago. No se trata, repetimos, de satisfacer vanidades ni de practicar el gran deporte de “la caridad”. Médicos, habitantes, citadinos y colaboradores son los voluntarios, animados por un deseo sin egoísmo de ayudar a la realización de una obra constructiva.
Se cuenta desde ahora con la donación de Nan Cuz: dos óleos originales, diez preciosas serigrafías y algunas litografías. Además, Efraín Recinos nos ha obsequiado una de sus mejores obras, “Noticias de la Tarde”, que participó en el famoso Certamen de Costa Rica donde Guatemala “barrió” con los premios. Ixquiac Xicará ha donado una de las pinturas de la serie “Flores” –su mejor presentación desde hace años- actualmente expuesta en la galería del Túnel. Arnoldo Ramírez Amaya obsequió inmediatamente cuatro dibujos, es decir cuatro muestras de aquella perfección gráfica a la que nos tiene acostumbrados. Quiroa, Luis Díaz, Dagoberto Vásquez, Francisco Tún, aportan su espontánea y totalmente desinteresada colaboración y Roberto González Goyri mandó ya dos óleos “Los Condenados” y “Nuevo Crucificado”, de gran calidad plástica.
Además de lo recibido, y de lo que falta por recibir, queremos dejar aquí constancia de nuestra gratitud para otras colaboraciones generosas, la de nuestro personal amigo y constante colaborador en las obras guatemaltecas, don Hernán González Vale, embajador de Venezuela quien ofrece el cóctel con Jaime Bischof. La firma Holzheu y Holzheu quien colabora con material técnico, el señor Thomas King, exfotógrafo de Life, quien tomó de paso algunas reveladoras vistas de la población y de sus habitantes, y hasta la todavía no extinta especie del “leo americanus”, léase “Los Leones”, quien parece dispuesta a renunciar a sus acostumbrados rugidos publicitarios para aportar su contribución estrictamente humanitaria. A todos expresamos nuestro agradecimiento y a todos esperamos el martes 12 en el Instituto Italiano de Cultura para cerrar el año sobre una nota fraternal y optimista.
El Imparcial, 9 de Diciembre de 1972
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