Describir a una madre, es una tarea muy compleja y relativa, ya que esto implica, a parte de un amor inmenso que no se podría describir, una entrega total, en persona, tiempo y espacio, hacia el ser que ha nacido de ella y hacerlo sin descuidar sus tantas obligaciones con que se enfrenta en su diario que hacer.
Por: Elsa Robles
Tenemos que entender que la madre es el ser que Dios puso en la tierra para que pueda ayudarle como guía y maestra en el conocimiento de la fé y el amor hacia El, y de todo su desarrollo como ser humano.
Será ella la que a pesar del cansancio, apuros, tristezas, angustias y muchas otras cosas más, siempre estará dispuesta a guiar, escuchar, apoyar y animar a los hijos que Dios le ha regalado.
Por todo esto es que podemos decir que la madre cuenta con una fuerza moral, espiritual y física que para muchos podría decirse que es inconcebible, pero es la fuerza que Dios pone en el ser que es su apoyo completo aquí en la tierra en la guía y apoyo de los hijos que le ha puesto en sus manos.