18 Mar, 2010 - 21:56:55
Los huertos son altares especiales que pertenecen al folklore de Pasión. Señala el reconocido antropólogo guatemalteco Celso Lara Figueroa que los huertos como tales son similares a los nacimientos y, en cierto modo, a los altares de la procesión del Corpus.
El huerto se dedica a conmemorar la pasión de Jesucristo. Por tanto, la imagen principal la constituye una imagen de pasión. El más corriente es el de "Jesús Nazareno" -Jesús con la cruz a cuestas-, el otro frecuente es el de los "Crucificados". Menos frecuentes son los de "Jesús Sepultado", "Jesús de la Columna" u otra. Puede también dedicarse al huerto a la veneración de la "Virgen de Dolores".
Hoy en día el huerto está en proceso de transformación. Sin embargo, se le puede encontrar en algunos departamentos, sobre todo en comunidades rurales, y muy esporádicamente en alguna casa o iglesia en la capital, donde se reproduce su recuerdo.
El huerto se asemeja al nacimiento en algunos aspectos, tales como:
-Ambos representan una escena evangélica. Uno el nacimiento, el otro la Pasión de Cristo.
-Ambos son adornados con abundancia de frutos y flores de la estación, de donde se sigue un olor peculiar para cada uno.
-En ambos puede usarse el pino desmenuzado.
El huerto se diferencia del nacimiento en algunos aspectos, tales como:
-Ambos presentan diferencia de temas.
-El nacimiento tiende a la "terrificación": representación de escenas terrenas hasta llegar a la reproducción de la vida diaria.
-El huerto tiende a la "simbolización": representa ideas sobre la redención. Tal es el campo de azucenas, espigas, la vida, etc.
-En el nacimiento no se usan candelas, o si se usan son un mero aditamento. Las candelas forman parte imprescindible del huerto.
-El nacimiento se mantiene un tiempo largo. Desde Noche Buena hasta Candelaria.
-El huerto es transitorio y se confecciona para fechas especiales: los viernes de Cuaresma, Semana Santa o un día de ella, un día de "velación", etc.
-El nacimiento se hace en casi todas las casas.
-El huerto se hace en contadas casas, pues la imagen doliente es menos abundante.
Por otra parte, el huerto posee señales especiales. Por ejemplo:
Las "milpitas" retoños de semilla de maíz sembrados en pequeños botes de lata y forrados de papel de china. Las frutas, imprescindibles, especialmente olorosas: corozo, jocote marañón, melón, etc. Flores olorosas, como el trébol y la azucena.
El huerto es eminentemente mestizo: sin embargo presenta caracteres cruzados entre culturas, tanto maya como occidental. Véase, si no, el tipo de frutas, y sobre todo el corozo. Sin embargo el huerto es menos exclusivo que otras expresiones mestizas. El huerto se encuentra en comunidades indígenas, sobre todo en aquellas cercanas a núcleos urbanos. De acuerdo con su mundo, el huerto indígena en sitios comunitarios, la iglesia y la cofradía, y no en casas particulares.
Los huertos que se hacían en las iglesias de la capital los viernes de Cuaresma y los que aún se hacen en templos de La Antigua Guatemala. Eran célebres los de Santa Clara, Candelaria, el Carmen, etc., y muy famoso el de Jesús de la Merced. Los huertos del último llegaban hasta medio templo y el resto lo ocupaban los músicos a las horas del culto. Los vecinos enviaban fruteros con frutas, jaulas con canarios y peceras con peces de colores; todo esto se distribuía adentro del templo. Si se toma en cuenta la cantidad de cortinas (colocadas del modo tan peculiar de Guatemala para adornar los templos) que se empleaban, los adornos, las candelas, las flores, los envíos de los vecinos, etc., podremos imaginar lo vistoso que debieron haber sido estos huertos. Y si los acompañamos de olor y música la impresión imaginaremos que debió de haber sido impresionante, una verdadera sacudida estética, donde se manifiesta la tradición y la espiritualidad popular de Guatemala.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com
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