Confirmar su Fé por medio del bautismo por sumersión, imitando la ceremonia iniciada por el profeta Juan Bautista que se relata en la biblia, es lo que cientos de cristianos evangélicos buscan en Sololá
El lugar elegido es la playa Jucanyá, atrás de la desembocadura del río San Francisco. Cada domingo y días de asueto religioso hay aproximadamente 15 grupos originarios de Chimaltenango, Quiché, Totonicapán, San Marcos, Sacatepéquez, y Escuintla.
Manuel Morales Guarcax, encargado de la Iglesia Príncipe de Paz de Totonicapán, indica que los miembros de su congregación eligen estas playas porque las consideran “Una maravilla de Dios.
Las montañas, los volcanes y el lago concuerdan con lo escrito en Las Sagradas Escrituras. ¡Qué mejor lugar para bautizar a nuestros hermanos!”. Antonio Pop, de la Iglesia Evangélica Centroamericana fue invitado para practicar el bautismo a 17 miembros de la Iglesia Esmirna y considera que los cristianos acuden a Jucanyá porque es una experiencia inolvidable.
El bautismo, agrega Pop, se practica a todos los miembros de su Iglesia que ya han recibido a Cristo y que quieren dar testimonio público de su profesión de fe.
Muchos prefieren el sistema por sumersión, la forma como fue bautizado Jesucristo por San Juan Bautista.
Incrementan las conversiones religiosas
Desde la época colonial, el patrón religioso de los guatemaltecos ha sido moldeado por el catolicismo. Sin embargo, desde hace un siglo aproximadamente, ha dado inicio la conversión a las Iglesias Protestantes dice el académico Celso Lara. Recientemente, desde los años 1960 del siglo XX, han sido las sectas evangélicas las que han proliferado y convertido a muchos ciudadanos.
Lara no descarta que el porcentaje de afiliados llegue a ser la mitad de la población.
Esa transformación genera cambios en el patrón del comportamiento individual, explica el estudioso. Por ejemplo, algunos conversos dejan de consumir alcohol y ello beneficia a su familia.
Municipalidad carece de infraestructura
Carmelino Yach, vecino de Panajachel, considera que la belleza del lugar atrae a los visitantes y eso es positivo. Pero al mismo tiempo, cree que el ayuntamiento debe proveerles de la infraestructura necesaria con todos los servicios que requieren.
El alcalde, Gerardo Higueros Miranda, pide a los líderes evangélicos que traten de mantener limpia la playa.
Y asegura que ejecutará un proyecto de parque para que “nuestro lago siga siendo atractivo para todos los sectores del país”.
Fuente: dca.gob.gt