Por: Yessica Reyes
El Angelus proviene de Angel, en latín. Así se llaman las plegarias que los católicos rezan desde hace siglos. Evocan el anuncio del arcángel san Gabriel a la Virgen María de que iba a ser la Madre de Dios encarnado, Jesucristo.
Obras de arte célebres, como el Ángelus de Millet, reflejan el rezo del Ángelus al medio día de dos campesinos franceses. El Ángelus se ha venido rezando durante siglos, a las seis de la mañana, a las doce del mediodía y a las seis de la tarde. Ese es el origen de la expresión: "Es la hora del Ángelus".
El Ángelus del Papa responde a esta costumbre cristiana: los domingos al mediodía el Papa suele asomarse a la ventana de su despacho en los apartamentos pontificios para venerar a María y saludiar a los peregrinos. Es retransmitido en directo por Radio Vaticana.
La oración es la siguiente:
V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María... Santa María...
V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María... Santa María...
V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María... Santa María...
V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos:
Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Publicado por: Yessica Reyes/deguate.com
Fuente: franciscanos.org