21 Abr, 2008 - 15:18:55
En el año 2000, Sara cumplÃa 8 añitos, fue diagnosticada con leucemia mieloide aguda, a partir de este dÃa su vida y la nuestra cambiaron totalmente, vinieron largas jornadas de quimioterapia y estadÃas en la clÃnica, hubo grandes desvelos por la baja de defensas que traÃan como consecuencias otras graves enfermedades como neumococo, herpes, sepsis, toda clase de infecciones, etc.
Pero en todo este proceso Jesús vino a ser la persona más importante en la vida de Sara. Y de nosotros mismos porque ocurrieron grandes maravillas ya que Dios la estaba sanando fÃsica y espiritualmente.
Recibió a Jesucristo en su corazón como Señor y Salvador. Esto ocurrió hace siete años en la primera hospitalización y desde entonces sentimos el gozo, la alegrÃa y la certeza de su salvación y sanación, porque comprendimos que sólo podemos ser salvos por medio de la fe y por la GRACIA de DIOS. Es hermosÃsimo tener la seguridad de la salvación ya que ésta es un regalo totalmente gratis porque Cristo ya lo pagó con el precio de su sangre. GLORIA A DIOS!!!
El nunca nos abandona. Una muestra de este amor tan infinito se lo demostró a Sara el dÃa que hizo su primera comunión; estaba hospitalizada y muy enfermita, pues los médicos sólo daban un 30 por ciento de probabilidades para la cura de su enfermedad, pero el Señor entró con su Cuerpo y con su Sangre en el pequeño cuerpecito de Sarita, enfermo y débil, y la sanó totalmente, porque a partir de ese mismo dÃa empezó su sanación fÃsica.
Fue algo hermoso, como Jesucristo le ayudó a superar las largas jornadas de quimioterapia sin desfallecer y toda la fortaleza que nos dio a nosotros sus padres y hermana para seguir adelante tomados de su mano.
Elevemos un Padre Nuestro al Dios del cielo por este bello milagro en la vida de Sara y por la celebración de sus 15 años de vida. Gracias Señor y toda la gloria y la alabanza sean para ti. Amén. Lilliana Guzman.
Fuente: sagradoweb.com